¿Dónde está Angie Peña? Cuatro años de búsqueda y nuevas interrogantes
A más de cuatro años de la desaparición de Angie Peña, el caso sigue sin respuestas. La investigación pasó de un posible accidente a una red de trata y suma nuevos sospechosos
- Actualizado: 19 de agosto de 2026 a las 14:07 -
Angie Samantha Peña, de 22 años, desapareció el 1 de enero de 2022 mientras vacacionaba con su familia en Roatán, Islas de la Bahía, y más de cuatro años después su paradero continúa sin ser establecido públicamente, en un caso que pasó de una posible desaparición accidental en el mar a una investigación relacionada con una presunta estructura de trata de personas.
La joven había salido en una moto acuática desde West Bay y desde entonces no se volvió a conocer su paradero. La desaparición activó una amplia operación de búsqueda por mar, aire y tierra.
Cinco días después, el 6 de enero de 2022, Interpol emitió una alerta amarilla para apoyar las labores de localización de la joven. Los operativos también se extendieron hacia Puerto Cortés, Omoa y aguas cercanas a Belice.
En los primeros días, las autoridades manejaron la posibilidad de que Angie hubiera sufrido un accidente en el mar. Sin embargo, su familia sostuvo otra hipótesis y planteó que la joven podía haber sido víctima de un rapto.
El 16 de enero de 2022, después de 15 días de operativos, las autoridades suspendieron la búsqueda. La familia cuestionó la decisión y manifestó que no contaba con los recursos necesarios para mantener por cuenta propia las labores de localización.
Dos días después ocurrió un hallazgo que abrió una nueva línea en el caso. Un pescador encontró en Hunting Cay, Belice, una moto acuática que posteriormente fue relacionada con la utilizada por Angie.
En el mismo sector también fue localizado un arete que habría llevado la joven el día de su desaparición. Los hallazgos mantuvieron abierta la incertidumbre sobre lo ocurrido.
Meses después, las investigaciones comenzaron a alejarse de la hipótesis de un simple accidente. En junio de 2022, las autoridades exploraron la posible participación de una estructura criminal que operaba en el litoral hondureño.
Las pesquisas derivaron en capturas y procesos judiciales contra varias personas. Entre ellas estuvo el estadounidense Gary Lee Johnston, detenido el 29 de agosto de 2022. Johnston fue acusado por delitos relacionados con trata de personas agravada, explotación sexual y material pornográfico infantil. Su nombre apareció durante las investigaciones realizadas en busca de información sobre el paradero de Angie.
En febrero de 2023, la Corte de Apelaciones de La Ceiba confirmó el auto de formal procesamiento y la prisión preventiva contra Johnston. Su proceso se convirtió en una de las principales derivaciones judiciales del caso.
Mientras tanto, la familia de Angie continuó reclamando que las autoridades mantuvieran activa la búsqueda. En enero de 2024, el Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas pidió al Estado hondureño reactivar las acciones para localizarla.
Green y Murdock fueron acusados de trata de personas en modalidad de venta en perjuicio de Angie, mientras que Trejo y Johnston enfrentaron cargos por asociación para delinquir, de acuerdo con la información proporcionada sobre el expediente.
En abril de ese año, Harold Joseph Green Jr., William James Murdock, Ramón Gustavo Trejo Nájera y Gary Lee Johnston recibieron auto de formal procesamiento. El Ministerio Público presentó entonces 29 medios de prueba.
En noviembre de 2024 surgieron además versiones que apuntaban a la posibilidad de que Angie continuara con vida y permaneciera bajo cautiverio. Estas afirmaciones formaron parte de las líneas y versiones manejadas durante la investigación, pero no constituyeron una resolución definitiva sobre su paradero.
El 8 de enero de 2025 comenzó el juicio oral y público contra Johnston. El proceso se desarrolló con restricciones de acceso debido a que entre los testigos figuraban menores de edad.
El 27 de octubre de 2025, un tribunal condenó a Johnston a 37 años y seis meses de prisión por trata de personas agravada en modalidad de explotación sexual y pornografía infantil.
El Poder Judicial informó que Johnston formaba parte de una red que operaba en Roatán. Sin embargo, la condena no permitió establecer públicamente qué ocurrió con Angie Peña ni dónde se encuentra.
El expediente continuó avanzando durante 2026. El 24 de febrero, cuatro implicados fueron enviados a juicio oral y público, con un debate programado para marzo.
Pero las respuestas para la familia seguían sin llegar. El 22 de junio, cuando habían transcurrido más de cuatro años desde la desaparición, los familiares volvieron a exigir resultados y cuestionaron la falta de información definitiva sobre el paradero de Angie.
El 7 de julio, la Policía Nacional incorporó al estadounidense Antony Frank Grayson a la lista de los más buscados por las investigaciones relacionadas con el caso. Sobre él existe una orden de captura por presunta trata de personas en modalidad de venta de personas y asociación para delinquir.
El caso volvió a generar controversia el 24 de julio, cuando un juez ejecutor realizó una inspección en la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) relacionada con un hábeas corpus promovido por el padre de Angie.
En paralelo, el Ministerio Público anunció que citaría a la exviceministra de Seguridad Julissa Villanueva, luego de que esta asegurara públicamente tener información sobre el caso y denunciara supuestas irregularidades en la investigación. Villanueva no acudió posteriormente a la citación del 27 de julio.
El 17 de agosto de 2026, el expediente tomó un nuevo giro con el asesinato a balazos de Dereck Isaac McNeil James en Roatán. Horas después, el presidente Nasry Asfura confirmó que McNeil formaba parte del programa de testigos protegidos relacionado con el caso Angie Peña.
La muerte de McNeil abrió nuevas interrogantes, debido a su condición de testigo protegido y a la información que ha trascendido alrededor del expediente.
Según información citada en relación con el caso, McNeil habría manifestado haber visto a Angie, aunque las autoridades todavía deben establecer el móvil de su asesinato y si existe alguna relación con su condición de testigo.
Un día después, el 18 de agosto, Michelle Melgares, madre de Angie, volvió a pedir públicamente que su hija sea encontrada. "Liberen a Angie", fue el llamado de la madre tras conocer el asesinato de McNeil.
Así, cuatro años, siete meses y 17 días después de aquella mañana del 1 de enero de 2022, la pregunta central continúa sin respuesta: ¿dónde está Angie Peña?
La investigación ha dejado capturas, procesos judiciales, una condena, nuevos sospechosos y ahora el asesinato de un testigo protegido, pero el paradero de la joven sigue sin establecerse públicamente.