Nació con parálisis cerebral y ahora está próximo a graduarse como maestro de arte
Néstor Mauricio Chávez Martínez quien está en el cuarto año de su carrera en la UPNFM en San Pedro Sula tiene 18 cirugía en su cuerpo por lo que su madre siempre lo acompaña a sus clases
- Actualizado: 12 de marzo de 2026 a las 18:07 -
El estudiante Néstor Mauricio Chávez Martínez recorre los pasillos de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), en San Pedro Sula, junto a su madre Maribel Martínez con un objetivo claro: convertirse en profesional.
Su camino no ha sido fácil. Desde su nacimiento sufrió una parálisis cerebral, condición que lo obligó a desplazarse con dos bastones como soporte. Aun así, su determinación por estudiar lo mantiene firme en la búsqueda de su meta.
Para Néstor, estudiar en la UPNFM ha significado una oportunidad invaluable. El joven en entrevista con LA PRENSA destacó que la universidad le abrió las puertas y le brindó las condiciones necesarias para avanzar en su formación.
“La universidad pedagógica brinda muchas puertas a todos los estudiantes... en lo personal a mí me ha recibido con las manos abiertas”, expresó.
Actualmente cursa el cuarto año de la carrera del profesorado en el área de artes. A lo largo de su proceso académico ha descubierto una vocación profunda por la enseñanza y el arte, disciplinas que espera compartir con futuras generaciones de estudiantes.
A lo largo de su paso por esta casa de estudios superiores, el joven destacó que la empatía y el apoyo de compañeros, catedráticos y autoridades han sido claves en su proceso de adaptación.
Sin embargo, detrás de su historia de superación también hay una figura fundamental: su madre, Maribel Martínez, quien lo acompaña todos los días a la universidad. Debido a su condición, Néstor necesita apoyo para movilizarse, y ella ha estado presente en cada paso de su proceso educativo.
Su acompañamiento no comenzó en la universidad. Desde la infancia ha estado a su lado impulsándolo a continuar con sus estudios. “Desde el kínder yo lo llevaba en un coche... nunca me rendí”, recuerda con emoción.
Las dificultades tampoco han sido pocas. Néstor ha pasado por múltiples intervenciones médicas debido a su condición. “Él anda 18 cirugías... porque en vez de estirarsele los tendones se le encogen”, explicÓ.
Su mayor aspiración al graduarse no solo es ejercer la profesión para la cual se ha preparado, sino también desarrollar proyectos dentro de la universidad que puedan aportar al crecimiento de la comunidad educativa. Néstor sueña con seguir vinculado a la institución que lo ha acompañado durante su formación.