Paola Pérez murió estrangulada; un pastor fue señalado como sospechoso y una jueza lo dejó libre
Nuevos detalles del caso de la joven universitaria Paola Pérez, quien murió estrangulada y nunca regresó a casa. Días después de su muerte, salió a la luz su relación sentimental con un reconocido pastor guatemalteco
- Actualizado: 22 de junio de 2026 a las 12:30 -
La jueza María Lorena Cortez resolvió liberar de cargos al pastor Deliso Alberto Ramírez Cifuentes, señalado como principal sospechoso del femicidio de Paola Azucena Pérez Meza, en una decisión emitida el 18 de junio durante una audiencia a puerta cerrada.
Paola Azucena Pérez Meza tenía 27 años cuando murió. Era trabajadora de un call center y, al mismo tiempo, estudiante universitaria en la carrera de profesorado en Física-Matemática. Su familia la describe como una joven con metas claras y disciplinada.
El informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) determinó que la causa de muerte de la joven Paola fue estrangulamiento. La familia ha señalado que Paola no presentaba signos de violencia sexual, pero sí murió de forma violenta, en circunstancias que aún buscan ser esclarecidas por las autoridades.
Tras la muerte de Paola, testigos aseguraron que el pastor Deliso Alberto Ramírez Cifuentes mantenía una relación con la joven. Las autoridades confirmaron que ella le regaló al menos tres celulares y le hacía préstamos de dinero, además de que tenía deudas a su nombre.
El pastor fue capturado después de siete años del crimen y puesto bajo el resguardo de las autoridades. Sin embargo, la resolución judicial concluyó con una falta de mérito a favor del acusado, al considerar que no existían “suficientes indicios” en su contra para mantenerlo ligado al proceso penal por el crimen.
Previo a la audiencia, personal judicial había informado a medios de comunicación que la diligencia se encontraba suspendida por la existencia de un amparo pendiente, lo que generó confusión sobre el desarrollo del proceso.
No obstante, la audiencia se realizó sin acceso a la prensa y concluyó con la resolución que favorece al pastor, según reportes de medios que dieron seguimiento al caso. Como parte de las medidas impuestas, la jueza ordenó que Ramírez Cifuentes deberá presentarse cada 15 días a firmar el libro de asistencia en el Ministerio Público de San Miguel Petapa.
La resolución advierte que, en caso de incumplimiento, el acusado podría ser declarado en rebeldía y ordenarse su captura inmediata.
El 16 de mayo de 2019 fue el día en que desapareció en Guatemala. Ese día salió de su trabajo con la rutina habitual y se dirigió al centro comercial Los Próceres, en la zona 10, donde se tuvo el último registro de su paradero. Más tarde dejó de responder llamadas y mensajes, lo que encendió la preocupación de su familia.
Durante los primeros días, sus familiares la buscaron en hospitales, redes de amigos y lugares que frecuentaba, sin obtener respuestas. Pensaron inicialmente que podría haberse retrasado por sus estudios nocturnos, pero con el paso de las horas la incertidumbre se convirtió en alarma.
Su hermana, Sara Pérez Meza, ha sido una de las voces más activas en el proceso, denunciando retrasos en la investigación, pérdida de información del expediente y cambios recurrentes de fiscales.
Organizaciones y el movimiento “Justicia por Paola” también se han sumado a las exigencias de esclarecimiento del caso, pidiendo que se identifique y sancione a los responsables del crimen sin más retrasos.