La emboscada que acabó con el “niño sicario”: recibió al menos 50 balazos en Manabí
Vestidos como policías, varios hombres habrían irrumpido en una vivienda y mataron a tiros al “niño sicario”. Así sucedió el ataque
- Actualizado: 30 de agosto de 2026 a las 16:15 -
Una ráfaga de disparos acabó con la vida de Maikel Mero Alonso, un adolescente de 14 años señalado por las autoridades ecuatorianas como presunto integrante de Los Lobos y conocido en reportes policiales como el “niño sicario”.
El ataque ocurrió cerca de las 23:55 del jueves 27 de agosto, dentro de una vivienda de la urbanización Ceibo Real, ubicada en la vía Manta-Colisa, en el cantón Jaramijó, provincia de Manabí.
Según las primeras investigaciones, varios hombres vestidos con uniformes similares a los policiales ingresaron al inmueble y comenzaron el ataque contra quienes se encontraban en la vivienda.
El "niño sicario" habría intentado ponerse a salvo escondiéndose dentro de un armario. Sin embargo, los atacantes lo encontraron y le dispararon al menos 50 veces, provocándole la muerte en el lugar.
En el mismo hecho murió José Gregorio Macías Zambrano, de 21 años. Las autoridades llegaron posteriormente al inmueble para acordonar la escena y recopilar evidencias.
Los investigadores levantaron 10 vainas y cuatro balas deformadas en el lugar. Estos indicios serán analizados para establecer cómo se produjo el ataque y determinar las armas utilizadas.
También fueron localizados dos vehículos que, de acuerdo con la Policía, estarían relacionados con otros hechos violentos registrados en la zona. Su posible participación en el crimen es parte de las investigaciones.
El nombre del "niño sicario" ya figuraba en los registros policiales. En febrero de 2026 había sido detenido en Manta durante un operativo en el que las autoridades reportaron el hallazgo de armas, explosivos y sustancias sujetas a fiscalización.
Tras esa detención, el adolescente quedó bajo medidas socioeducativas. Un mes después, en marzo, fue vinculado por las autoridades con un ataque armado registrado en el barrio Eloy Alfaro de Jaramijó, donde presuntamente se utilizó un fusil AK-47.
Desde entonces, según la información policial, el menor permanecía prófugo y era considerado de peligrosidad por las autoridades, que además lo señalaban como presunto integrante de Los Lobos.
La forma en que fue ejecutado el ataque, con decenas de disparos y hombres utilizando uniformes similares a los policiales, mantiene abiertas varias interrogantes sobre sus autores y el móvil del crimen.
La Policía Nacional del Ecuador continúa con las investigaciones para identificar a los responsables de la emboscada, determinar si los vehículos y las evidencias encontradas tienen relación con el doble asesinato y establecer las circunstancias que llevaron al ataque contra el adolescente y el joven de 21 años.