Durante los mandatos militares se realizaron las últimas juramentaciones presidenciales en el Congreso Nacional, como ocurrió con Tiburcio Carías Andino (izquierda), quien entregó el poder en 1949 a Juan Manuel Gálvez (derecha) tras un extenso período en la presidencia.
La toma de posesión de Nasry Asfura, programada para el 27 de enero, marcará un giro inédito en las ceremonias de investidura de las últimas cuatro décadas, al no realizarse en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, recinto que ha albergado estos actos desde el retorno a la vida democrática.
La magnitud del gasto en este tipo de ceremonias quedó evidenciada en 2022, cuando la toma de posesión de Xiomara Castro superó los 40 millones de lempiras, cifra que en su momento fue reconocida públicamente por el diputado Jari Dixon, entonces coordinador de la comisión de traspaso presidencial.
Para encontrar antecedentes de investiduras presidenciales en el hemiciclo legislativo, es necesario remontarse a la etapa previa a 1982, antes del inicio de la era democrática y la promulgación de la Constitución que puso fin a los gobiernos militares. En la imagen, Roberto Suazo Córdova (QDDG), quien fue presidente de Honduras 1982-1986.
Juan Manuel Gálvez introdujo cambios significativos en el ceremonial de traspaso de mando, al realizar su investidura en el Teatro Manuel Bonilla, rompiendo con la tradición que situaba al Congreso Nacional como escenario central de la juramentación.
Durante décadas, la costumbre indicaba que los presidentes, luego de jurar en el Congreso, se trasladaban caminando hacia Casa Presidencial, que en ese entonces se ubicaba a pocos metros del Legislativo, en el centro histórico del Distrito Central. En la imagen José Azcona Hoyo (QDDG), quien fue presidente de Honduras periodo 1986-1990.
El historiador y exministro José Carlos Cardona compartió en sus redes sociales una imagen histórica de Tiburcio Carías. “Aquí vemos a Carías, caminando luego de una de sus cuatro reelecciones, rumbo al Legislativo y posteriormente a Casa Presidencial”, escribió Cardona, destacando que casi 80 años después, otro presidente del Partido Nacional será juramentado en el mismo recinto.
Además del cambio de sede, Nasry Asfura anunció que su toma de posesión no contará con la presencia de mandatarios ni altos funcionarios extranjeros, limitando las invitaciones a las misiones diplomáticas acreditadas en Honduras. Para la toma de posesión de la presidenta saliente Xiomara Castro llegaron al país Kamala Harris, exvicepresidenta de Estados Unidos; Marcelo Ebrard, exsecretario de Relaciones Exteriores de México, junto a su esposa, la hondureña Rosalinda Bueso.
El Congreso Nacional fue el lugar elegido por el presidente electo para el traspaso de mando, una decisión que responde, según el propio Asfura, a la necesidad de reducir costos en un evento que tradicionalmente implica una inversión superior a los 30 millones de lempiras.
El nacionalista Juan Orlando Hernández gobernó Honduras en dos periodos 2014-2018 y 2018-2022; sus tomas de posesión fueron en el estado Nacional.
Porfirio Lobo Sosa, electo por el Partido Nacional, asumió la presidencia en 2010 en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, ejerciendo su mandato hasta 2014.
Manuel Zelaya Rosales, actual coordinador de libertad y Refundación, fue presidente de Honduras en el periodo 2006-2009 bajo la bandera del Partido Liberal. Aquí en su toma de posesión.
El nacionalista Ricardo Maduro fue presidente de Honduras en el periodo 2002-2006.
El expresidente Carlos Flores (1998-2002), líder del Partido Liberal, durante la ceremonia de traspaso de mando presidencial.
Carlos Roberto Reina (QDDG) fue presidente de Honduras 1994-1998. Tenía 67 años cuando comenzó a gobernar el país.
Rafael Leonardo Callejas (QDDG) ganó la presidencia con el Partido Nacional y fue presidente de Honduras de 1990 a 1994.