Tras la muerte de Nasser Hilsaca, su hermana revela las deudas que enfrenta
Los hermanos Nasser y Básima Hilsaca enfrentaron enfermedades y dificultades económicas. Tras la muerte de Nasser, su hermana aclaró la realidad detrás de la imagen de riqueza
- Actualizado: 11 de agosto de 2026 a las 14:19 -
La percepción de riqueza que durante años rodeó al apellido Hilsaca contrasta con la realidad que vivieron los hermanos Básima y Nasser, este último fallecido el pasado sábado 8 de agosto en La Ceiba, Atlántida.
Tras la muerte de Nasser Hilsaca, conocido públicamente por su condición de obesidad mórbida, su hermana, Básima Hilsaca, rompió el silencio y relató a La Prensa parte de la historia familiar, con el propósito de aclarar que, contrario a lo que muchos hondureños creían, no llevaban una vida de lujos.
Los hermanos enfrentaron durante años dificultades económicas y problemas de salud que golpearon a su familia. Según Básima, ambos salieron adelante mediante el trabajo y el esfuerzo diario.
"´Nosotros somos luchadores. Mi hermano Nasser, antes de caer enfermo, se dedicaba a la venta de motores y ganaba su comisión por eso. Era bien inteligente; le pedían repuestos y motores de cualquier tipo y él los conseguía", recordó Básima sobre Nasser.
Además contó que el edificio céntrico donde operó la tienda familiar "La Nueva" actualmente se encuentra hipotecado.
Además, los hermanos Hilsaca solían movilizarse en un vehículo antiguo que conducía Básima y que, con frecuencia, presentaba desperfectos mecánicos.
Básima relató que la situación económica de la familia se complicó tras la muerte de su padre, Isa José Hilsaca. Poco después, se vieron obligados a cerrar el negocio familiar debido a las dificultades financieras y a los elevados gastos médicos derivados del tratamiento contra el cáncer de su hermano Nimer.
Nimer recibió un costoso tratamiento, incluso con viajes a El Salvador en busca de atención especializada. Murió el 29 de mayo de 2017.
Tres años después, el 6 de septiembre de 2020, falleció la madre de los hermanos, Mirian de Hilsaca, dejando a Básima y Nasser frente a nuevas dificultades familiares y económicas.
Básima sostiene que ni ella ni Nasser llevaron una vida de lujos. Antes de que su condición de salud se agravara, Nasser se dedicaba al comercio informal y obtenía ingresos mediante la venta de motores y repuestos.
"Nosotros somos luchadores", recordó Básima al hablar de su hermano, a quien describió como una persona inteligente para conseguir los motores y repuestos que sus clientes necesitaban.
Aunque Nasser era catalogado como el hombre más obeso de Honduras, Básima aclaró que su hermano no siempre tuvo sobrepeso. Explicó que comenzó a ganar peso de manera progresiva a partir de los 12 años.
El viernes 7 de agosto, La Prensa publicó la que sería la última entrevista de Nasser Hilsaca. Para entonces, ya no era el hombre que un año antes aseguraba haber “vuelto a revivir”. Se veía cansado, adolorido y molesto.
Su condición se agravó con el paso de los años. El 23 de junio de 2025, el Cuerpo de Bomberos de La Ceiba realizó una compleja maniobra para bajarlo desde el tercer piso del edificio donde permaneció durante varios años debido a las dificultades para movilizarse.
Durante su último año de vida, Nasser residió junto a Básima en una vivienda heredada de sus padres, ubicada en la colonia Miraflores de La Ceiba. Su historia dejó atrás la imagen de riqueza que durante años acompañó al apellido y mostró, en cambio, las dificultades que enfrentó su familia.