"Le pido a Dios que para estar viviendo esta vida, mejor me lleve": Nahún Palacios
Tras cuatro décadas narrando partidos de Liga Nacional en La Ceiba a través de Radio América, el destacado locutor hoy duerme en las aceras, padece diabetes y sobrevive cuidando vehículos tras ser desalojado de su apartamento por falta de pago
- Actualizado: 22 de septiembre de 2026 a las 16:00 -
Sumergido en el dolor físico y la vulnerabilidad de la calle, el locutor Nahún Palacios expresó la profunda angustia que enfrenta a diario: "Yo le pido a Dios que para estar viviendo esta vida, mejor me lleve", confesó a diario LA PRENSA entre lágrimas.
Con pasión y elocuencia, Nahún Palacios narró la emoción del fútbol y el deporte regional a través de los micrófonos de Radio América, convirtiéndose en una figura icónica y respetada de la radiodifusión. Hoy, la realidad del narrador es trágicamente distinta: la acera es su cama, el olvido y la intemperie sus únicos refugios.
Durante más de 40 años, su voz resonó con fuerza en los hogares, negocios y vehículos de La Ceiba. Hoy Nahún Palacios sobrevive cuidando carros.
Sin un techo donde cobijarse, el veterano comunicador vive actualmente en la calle y sobrevive cuidando automóviles. Los días en que logra reunir 250 lempiras puede costearse una habitación en un hospedaje para pasar la noche; de lo contrario, debe dormir sobre el concreto, arropándose con los mismos cartones que utiliza de día para proteger del sol los parabrisas de los vehículos que custodia.
A la precariedad de su situación habitacional se suma un delicado cuadro de salud: padece diabetes tipo 2 y no cuenta con los recursos económicos ni el tratamiento médico adecuado para controlar la enfermedad.
Hace algunos años Nahún Palacios llegaba al estadio a narrar partidos, en la actualidad llega a solicitar ayuda para poder pagar sus gastos médicos.
La crisis del destacado narrador deportivo se agudizó tras ser desalojado del apartamento que alquilaba al no poder saldar el pago del arriendo. Junto con el desalojo vino la pérdida total de sus pertenencias. "Perdí todo porque el dueño me dijo que lo que tenía adentro, cama, televisor, ropa quedaba por los meses que le debo", relató Nahún a diario LA PRENSA.
La historia de Nahún refleja la fragilidad a la que se enfrentan muchas figuras del gremio periodístico y radial al llegar a la tercera edad, donde el reconocimiento de décadas en los medios de comunicación no siempre se traduce en estabilidad ni protección social en sus momentos más difíciles.
Nahún Palacios también laboró varios años en la televisión ceibeña como comentarista deportivo.
Los hijos de Nahún Palacios lo abandonaron y ahora vive de la caridad de los ceibeños. Para ayudar a Nahún Palacios llamar al número celular: 8949-1090