Julissa Villanueva se pronuncia tras crimen de testigo protegido del caso Angie Peña
La exsubsecretaria de Seguridad cuestionó las hipótesis difundidas sobre el crimen de Dereck Isaac McNeil James y aseguró que su muerte estaría relacionada con información que conocía sobre el caso de Angie Peña
- Actualizado: 18 de agosto de 2026 a las 10:04 -
La exsubsecretaria de Seguridad, Julissa Villanueva, reaccionó tras el asesinato de Dereck Isaac McNeil James, testigo protegido en el caso de la desaparición de Angie Samantha Peña Melgares, y cuestionó las versiones que han surgido alrededor del crimen.
A través de un pronunciamiento dirigido al comisionado Wilber Mayes, Villanueva exigió que cesara la difusión de lo que calificó como “hipótesis absurdas” sobre el asesinato de McNeil James. “Por la memoria del testigo protegido, le exijo que cese de inmediato la difusión de hipótesis absurdas sobre el asesinato”, manifestó.
Villanueva sostuvo que, si las autoridades no cuentan con información certera sobre el crimen, deberían abstenerse de divulgar versiones que, a su criterio, podrían desviar o confundir la investigación sobre los verdaderos móviles del asesinato.
La exfuncionaria también hizo llamado al presidente Nasry Asfura para que no se deje llevar por informes que calificó de “sesgados”.
Según Villanueva, existe “un evidente estado de nerviosismo” dentro de los organismos que debían garantizar la protección del testigo, debido a la gravedad de la red criminal que, según afirmó, estaría siendo encubierta.
“Quienes ordenaron su ejecución le temían tanto a sus declaraciones que optaron por silenciarlo físicamente”, aseguró Villanueva, quien agregó que el testimonio de McNeil y evidencias que consideró claves habrían quedado previamente resguardados.
La exsubsecretaria afirmó además que la muerte del testigo no debe significar el fin de las investigaciones relacionadas con Angie Peña y otros posibles casos de trata de personas.
“A la verdad no la va a sepultar nadie”, expresó, al tiempo que aseguró que la memoria de McNeil contribuirá a la búsqueda de justicia.
Dereck McNeil James era identificado como testigo protegido del Ministerio Público dentro del expediente relacionado con la desaparición de Angie Peña.
En 2024, durante la audiencia inicial contra cuatro personas acusadas por la desaparición y presunta venta de la joven, la Fiscalía presentó 29 medios de prueba, entre ellos dos declaraciones de testigos protegidos consideradas como prueba anticipada.
De acuerdo con información, McNeil había declarado que vio a Angie Peña y que tuvo conocimiento de una transacción relacionada con ella. Además, era secretario del Juzgado de Paz de Roatán, aunque para entonces se encontraba suspendido.
La investigación de la desaparición de Angie Peña se remonta al 1 de enero de 2022, cuando la joven, de 22 años, desapareció tras encontrarse en Roatán, Islas de la Bahía.
Según el Ministerio Público, entre los acusados figuraban los estadounidenses Harold Joseph Green, William James Murdock y Gary Lee Johnston, además del hondureño Ramón Gustavo Trejo Nájera.
El Ministerio Público sostuvo en ese momento que Green habría vendido a Angie Peña a Murdock por 20,000 dólares. La Fiscalía también incorporó a Gary Lee Johnston al proceso al considerar que podría estar relacionado con la desaparición de la joven.
Villanueva concluyó su pronunciamiento expresando solidaridad con la madre, los hijos y demás familiares de McNeil James, y reiteró que, a su juicio, el asesinato del testigo no debe impedir que se conozca la verdad sobre la desaparición de Angie Peña ni sobre las personas que pudieran estar vinculadas con redes de trata.