El presidente electo, Nasry Asfura, solicitó al Congreso Nacional la autorización urgente para vender el avión presidencial, una medida que busca priorizar los recursos del Estado frente a las múltiples carencias que enfrenta la población hondureña, según lo expuesto por Tomás Zambrano en su discurso inaugural como presidente del Congreso Nacional.
La petición fue realizada mediante una llamada telefónica directa al titular del Legislativo, en la que el mandatario pidió que la iniciativa sea respaldada por todas las bancadas, con el objetivo de agilizar su aprobación en el pleno.
De acuerdo con Zambrano, la propuesta contempla que la aeronave sea vendida a través de una subasta internacional, un proceso que podría ser autorizado en las próximas horas o días, dependiendo de la agenda legislativa y los consensos políticos.
El argumento central de la iniciativa es que los lujos del poder no deben prevalecer en un país con profundas necesidades en sectores como educación, salud, infraestructura y programas sociales, donde la demanda de recursos sigue siendo prioritaria.
Esta acción se enmarca dentro de una serie de propuestas orientadas a reordenar las prioridades del Estado, con énfasis en la atención a la niñez, la juventud y el fortalecimiento de las oportunidades educativas en todo el territorio nacional.
Tomás Zambrano también planteó la necesidad de eliminar mecanismos cuestionados en el manejo de fondos públicos, como el llamado fondo departamental, al considerar que estos han sido señalados por falta de transparencia y uso político de los recursos.
Durante su campaña y al asumir la Presidencia, Xiomara Castro prometió vender el avión presidencial, un Legacy 600 (EMB-135B) heredado de administraciones anteriores, con el objetivo de destinar esos fondos a proyectos sociales y reducir los gastos del Estado, promesa que no se concretó.
Posteriormente, la aeronave fue repintada con los colores institucionales y se asignaron recursos para su mantenimiento y reparación, lo que generó debate público sobre el cumplimiento de los compromisos de campaña y el manejo del gasto estatal.
El avión presidencial Embraer Legacy 600, con matrícula FAH-001, ha sido objeto de polémica durante años y fue adquirido originalmente por una cifra estimada entre 14 y 14.8 millones de dólares.
Esto equivale aproximadamente a 369.8 – 391 millones de lempiras, según investigaciones, una inversión que ahora podría transformarse en recursos destinados a programas sociales si el Congreso aprueba formalmente la subasta de la aeronave.