Nasry Asfura asumió este martes 27 de enero de 2026 la Presidencia de la República en una ceremonia solemne realizada en el hemiciclo del Congreso Nacional; sin embargo, más allá del acto protocolario, una de las figuras que captó la atención fue la primera dama, Lissette Del Cid, quien acompañó al mandatario desde su llegada al recinto legislativo.
Desde las primeras imágenes difundidas del evento, Del Cid destacó por su aparición sobria y elegante, acorde con la solemnidad del momento histórico que vivía el país, proyectando una imagen de serenidad y discreción durante la toma de posesión.
Lissette Del Cid permaneció en todo momento junto al ahora presidente de Honduras, mostrando cercanía y respaldo durante los actos centrales de la investidura, incluida la promesa de ley y la imposición de la banda presidencial.
Durante la juramentación, realizado por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, la primera dama se mantuvo atenta al desarrollo del protocolo, compartiendo el protagonismo familiar con sus hijas Stephanie, Monique y Alexandra.
La presencia de la primera dama aportó un componente de estabilidad y respaldo institucional, en un evento que marcó el inicio de una nueva etapa política para el país.
La primera dama lució un conjunto de dos piezas en tonos beige y blanco hueso, un atuendo sobrio y elegante, pero que resaltó entre los asistentes a la ceremonia oficial celebrada a partir de las 9:00 de la mañana.
El atuendo de corte clásico, un saco con brillos y una falta satinada, acompañó de manera armónica el protocolo presidencial, sin excesos ni elementos llamativos, manteniéndose fiel a un estilo formal y refinado.
Las imágenes del evento reflejaron a Del Cid acompañada por sus hijas, quienes también siguieron una línea cromática vinculada a los colores patrios, reforzando el simbolismo visual de la ceremonia presidencial.
Previo al inicio del acto oficial, un amplio dispositivo de seguridad fue desplegado en los alrededores del Congreso Nacional, mientras la familia presidencial ingresaba al recinto bajo estrictas medidas de resguardo.
Ya en su primer discurso como presidente, Nasry Asfura reconoció el apoyo de su familia y agradeció a Dios y al pueblo hondureño por la oportunidad de asumir el máximo cargo del Estado.
El mandatario llamó a iniciar de inmediato la labor gubernamental y subrayó la necesidad de trabajar con humildad, responsabilidad y cercanía con la ciudadanía, mientras su esposa permanecía a su lado durante el mensaje.
La jornada concluyó con un mensaje dirigido a los hondureños, en un acto que combinó solemnidad política y presencia familiar, donde la imagen de la primera dama, con su vestimenta y actitud discreta, quedó marcada como parte del inicio del nuevo período presidencial.