Influencer causa indignación al montar una tortuga marina que ponía huevos
El influencer ucraniano Vadym Oleynik y su pareja fueron señalados después de aparecer en un video manipulando tortugas marinas en la reserva de Ras Al Jinz, donde está prohibido tocar a estos animales
- Actualizado: 30 de septiembre de 2026 a las 15:20 -
Un video grabado en una reserva natural de Omán desató una ola de críticas en redes sociales después de mostrar a un influencer ucraniano y a su pareja manipulando tortugas marinas durante una jornada de anidación. Las imágenes provocaron la reacción de organizaciones dedicadas a la protección de la fauna y derivaron en una investigación oficial.
El protagonista del episodio es Vadym Oleynik, un entrenador físico ucraniano de 32 años que cuenta con alrededor de 200.000 seguidores en Instagram. El hombre se encontraba de viaje junto a su pareja, la cosmetóloga Olena Kravchenko, cuando ambos fueron captados interactuando con los animales en la reserva de Ras Al Jinz.
De acuerdo con el material difundido, Oleynik tomó una cría de tortuga marina y, en medio de la situación, tropezó hasta caer sobre un ejemplar adulto que se encontraba en la playa. Posteriormente, volvió a sentarse sobre el caparazón del animal mientras posaba frente a la cámara.
Las imágenes también muestran a Kravchenko sobre el caparazón de la tortuga, mientras el animal intentaba continuar su recorrido. En otro momento, Oleynik aparece sosteniendo una cría recién nacida, una conducta que generó cuestionamientos debido a las normas de protección que rigen el lugar.
La reserva de Ras Al Jinz es reconocida como uno de los principales lugares de anidación de tortugas marinas de la región. Por ello, sus normas establecen que los visitantes deben mantener una distancia prudente y evitar cualquier contacto o perturbación de los animales durante el proceso de anidación.
La Autoridad de Medio Ambiente de Omán confirmó que el incidente está siendo investigado y señaló que se adoptaron “medidas legales” contra los responsables. Las autoridades del sitio también recuerdan a los visitantes que cualquier incumplimiento de las normas de protección de la fauna debe ser comunicado.
La difusión del video provocó además la reacción de organizaciones defensoras de los animales. La ONG ucraniana United For Animals cuestionó duramente el comportamiento de la pareja y afirmó que las imágenes mostraban “un desprecio total por la vida” durante un momento especialmente delicado para la tortuga.
Otra organización dedicada a la conservación, procedente de Italia, también condenó las imágenes. “No es una maldita silla ni un banco de parque”, expresó la entidad a The Sun, al considerar que las tortugas marinas son animales silvestres que no deben ser tocados ni utilizados como parte de fotografías.
En medio de las críticas, Oleynik publicó una disculpa en su cuenta de Instagram y reconoció que había incumplido las normas de la reserva. “No vi las reglas. Cometí un error y pido disculpas a todos”, manifestó el influencer ante sus seguidores.
El entrenador físico aseguró que su comportamiento se debió a que desconocía las disposiciones específicas del lugar y admitió que debió respetar las reglas establecidas para proteger a las tortugas. La investigación de las autoridades de Omán determinará ahora las posibles consecuencias derivadas del incidente.