Caos en venta de boletos para ver a BTS desata rebelión de ARMY en México
La venta de boletos para BTS detonó una campaña del fandom ARMY contra la reventa y la falta de transparencia
- Actualizado: 28 de enero de 2026 a las 16:08 -
La venta de boletos para los conciertos de BTS en México no solo provocó fallas generalizadas en Ticketmaster, sino que desató una movilización inédita del fandom ARMY, que decidió pasar de la queja a la acción ante la reventa masiva y el encarecimiento extremo de las entradas. El pasado 24 de enero de 2026, más de un millón de personas ingresaron simultáneamente a la plataforma para intentar asegurar un lugar en alguno de los tres conciertos programados en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México.
De los 136 mil 400 boletos disponibles, todos se agotaron en menos de 40 minutos. Poco después, comenzaron a circular capturas de pantalla de publicaciones en sitios como Viagogo y StubHub, donde las entradas aparecían con precios de hasta cuatro veces su costo original.
Para miles de seguidoras, el proceso se convirtió en una experiencia caótica, marcada por fallas técnicas, cambios repentinos en los montos, escasa claridad en la asignación de zonas y la “desaparición” inmediata de las localidades más solicitadas, lo que generó molestia tanto hacia Ticketmaster como hacia la promotora Ocesa.
Frente a este escenario, la ARMY mexicana organizó una campaña coordinada para “doxear” a revendedores: identificar a personas que ofrecían boletos, recopilar sus datos y difundirlos en redes sociales como advertencia para otros usuarios.
La estrategia incluyó la creación de bases de datos compartidas, hojas de cálculo con nombres, números telefónicos y cuentas bancarias, además de manuales para reconocer perfiles sospechosos y evitar posibles estafas.
Paralelamente, fans impulsaron acciones digitales creativas como registrar masivamente a revendedores en universidades privadas, bancos, funerarias y cursos de idiomas, con el objetivo de saturar sus datos de contacto y obstaculizar su actividad.
El movimiento trascendió las redes y tomó un rumbo institucional. Integrantes del fandom presentaron una solicitud formal ante la Secretaría de Economía y Profeco para que, junto con la Comisión Antimonopolio, se abra una investigación sobre el sistema de venta y reventa de boletos en el país.
Entre los puntos que solicitan revisar se encuentran el uso de precios dinámicos, el funcionamiento de las filas virtuales, la supuesta ineficacia de los filtros contra bots y la ausencia de mecanismos que garanticen un acceso justo a los seguidores.
Las irregularidades denunciadas incluyen: venta física en taquillas pese a que el proceso se anunció como exclusivo en línea, acceso preferencial a intermediarios, agotamiento inmediato de boletos premium, incrementos sin previo aviso y reportes de cancelaciones sin sanción. A la par, se creó en Change.org una petición para exigir la salida de Ticketmaster y Ocesa de México, la cual ya supera las 200 mil firmas, reflejando el alcance de la inconformidad colectiva. La presión social obtuvo respuesta. El titular de Profeco, Iván Escalante, confirmó la apertura de un procedimiento contra Ocesa por posibles violaciones a la ley derivadas de la falta de transparencia en la venta de boletos para BTS.
Además, Profeco anunció que trabaja en un decreto que obligará a las boleteras a publicar mapas y precios exactos al menos 24 horas antes de cada venta, mostrar el costo final desde el inicio, reforzar sistemas contra bots y sancionar a plataformas de reventa como StubHub y Viagogo. Para denuncias directas, se habilitó el correo conciertos@profeco.gob.mx, con el objetivo de fortalecer la protección a los consumidores y frenar la especulación.