Bryan Johnson, el millonario que busca vencer la vejez, admite que pudo ir demasiado lejos
El empresario estadounidense Bryan Johnson, que invierte millones de dólares cada año para retrasar el envejecimiento, sorprendió al reconocer que quizá llevó demasiado lejos su obsesión, luego de ser diagnosticado con una enfermedad autoinmune sin cura
- Actualizado: 30 de julio de 2026 a las 13:46 -
Bryan Johnson, el empresario estadounidense que ha convertido su cuerpo en un laboratorio viviente para desafiar el envejecimiento, sorprendió a sus millones de seguidores al poner en duda la filosofía que ha guiado su vida durante los últimos años. El fundador del Proyecto "Blueprint" confesó públicamente que comenzó a preguntarse si había llevado demasiado lejos su obsesión por extender la vida humana.
La reflexión fue compartida en la red social X apenas unos días después de revelar que fue diagnosticado con gastritis autoinmune, una enfermedad crónica para la que actualmente no existe un tratamiento curativo. "He estado pensando las cosas y me pregunto si he llevado todo este asunto de la longevidad demasiado lejos", escribió el empresario de 48 años.
Sus palabras llamaron especialmente la atención porque apenas un día antes había asegurado que la humanidad podría alcanzar una expectativa de vida de hasta 500 años gracias a los avances científicos. El contraste entre ambos mensajes provocó un intenso debate entre quienes siguen de cerca sus experimentos relacionados con la salud y el envejecimiento.
Johnson explicó que el diagnóstico fue confirmado en mayo, aunque sospecha que la enfermedad llevaba desarrollándose silenciosamente desde hace mucho tiempo. La afección provoca que el propio sistema inmunológico ataque el revestimiento del estómago, una condición que él mismo describió con crudeza al afirmar: "Mi estómago se está comiendo a sí mismo".
El empresario reveló que durante más de una década presentó niveles bajos de ferritina, la proteína encargada de almacenar hierro en el organismo, sin que los especialistas lograran identificar la causa. Finalmente, una colonoscopia, una endoscopia alta y cinco biopsias permitieron detectar los primeros signos de gastritis autoinmune.
A partir de ese hallazgo, Johnson descubrió que varios problemas de salud aparentemente independientes estaban relacionados entre sí. La deficiencia de hierro, la gastritis autoinmune y una enfermedad tiroidea autoinmune que ya padecía formaban parte del mismo cuadro clínico, lo que cambió su manera de entender su propio estado de salud.
Frente a la ausencia de una cura, el creador del Proyecto "Blueprint" optó por recibir infusiones intravenosas de hierro y anunció que explorará alternativas experimentales para combatir la enfermedad. También reconoció que parte de su exigente rutina —que incluye entrenamientos intensos, sesiones de sauna y oxígeno hiperbárico— incrementa las necesidades de hierro del organismo y pudo haber dificultado la detección temprana del problema.
Como parte de sus constantes experimentos personales, Johnson también reveló haber realizado dos sesiones con hongos de psilocibina, experiencia que incluso transmitió en directo a través de internet. Tras analizar los resultados, sostuvo que la sustancia produjo un efecto positivo tanto en su bienestar mental como físico y aseguró que podría tener potencial en investigaciones relacionadas con la longevidad.
Desde que vendió la empresa de pagos Braintree, el empresario ha destinado más de dos millones de dólares al año a un estricto protocolo diseñado para reducir su edad biológica. Su programa combina una alimentación rigurosamente controlada, ejercicio diario, suplementos, medicamentos, análisis médicos frecuentes, escáneres especializados y la supervisión permanente de un equipo de expertos.
Pese a las dudas que expresó recientemente sobre su proyecto, Johnson continúa impulsando iniciativas que buscan extender la vida humana. El pasado 22 de julio anunció que creó una versión "recién nacida" de sí mismo mediante células madre reprogramadas, con el objetivo de desarrollar órganos de reemplazo, probar tratamientos personalizados y avanzar en futuras terapias regenerativas. Aunque el empresario utilizó la palabra "clon" para describir el experimento, explicó que en realidad se trata de una técnica basada en células madre de pluripotencia inducida (iPSC), capaces de transformarse en distintos tipos de tejido humano.