El magnate norteamericano Donald Trump volvió al “ring de box”, pero esta vez no para seguir con la pelea con Rossie O’Donnell.
El retorno de Trump a los titulares y noticieros se debe a Bárbara Walters.
La famosa presentadora regresó de unas vacaciones y apoyó de inmediato a Rosie O’Donnell en su amarga pelea verbal con Donald Trump.
Walters, creadora del programa matutino de tertulia “The View” de la cadena ABC, dijo que ella nunca le dijo a Trump que no quería a O’Donnell en su programa, como él ha sostenido. “Nada podría estar más lejos de la verdad”, aseguró.
“Ella ha traído una nueva vitalidad a este programa y los índices de audiencia lo demuestran”, indicó Walters sobre O’Donnell, quien se encuentra de vacaciones esta semana. Cuando regrese, agregó, “la recibiremos con los brazos abiertos”.
Walters aprovechó la ocasión para aplacar las cosas con Trump, quien se irritó cuando O’Donnell dijo en “The View” que había estado “en la quiebra tantas veces”.
La pacificadora
La presentadora expresó “ABC me ha pedido que diga esto sólo para aclarar las cosas, y citaré: Donald Trump jamás se ha declarado en bancarrota personal. Varios de sus casinos han presentado la solicitud de protección por bancarrota empresarial. Están fuera de la quiebra ahora”, dijo Walters.
En una entrevista telefónica con la AP, Trump dijo el miércoles que aprecia el hecho de que Walters “hiciera una retracción” y alegó que los “ratings subieron por gente como yo”.
“Bárbara entiende totalmente lo que me dijo”, acotó. “Al mismo tiempo, ella no puede decir eso porque tiene que trabajar con la mujer. Pero no trabajará con ella por mucho tiempo. Es decir, esa cosa va a explotar porque Rosie está chiflada”.
El inicio de la guerra
Esta disputa verbal inició por culpa de la Miss Estados Unidos, Tara Conner.
O’Donnell y Trump han estado peleando desde que el empresario anunció en diciembre que la reina de belleza, cuya corona estuvo en peligro porque la joven fue vista bebiendo siendo menor de edad, podía mantener su título. Trump es el propietario de la organización Miss Universo, que incluye los certámenes Miss Estados Unidos y Miss Teen USA.
El comportamiento de la Miss Estados Unidos, Tara Conner, desencadenó esta rencilla.
Trump contraatacó a O’Donnell llamándola “perdedora” y “bravucona”, entre otros insultos.