Las fiestas de Navidad estuvieron llenas de delicias: tamales, pastel, pierna de cerdo, pavo, pollo, arroz, ensaladas, encurtidos, torrejas, uvas, pan, galletas, chocolates y refrescos. Si además a todo lo anterior le agrega varias cantidades de alcohol, seguro habrá caído en un exceso conocido como resaca.
Quien se excede con el alcohol sufre los síntomas clásicos: la cabeza que parece estallar, el mareo, la incapacidad de concentrarse, la debilidad física y una sed extrema.
La persona se debilita en todos los aspectos. Esto se debe a que el cuerpo queda maltrecho, básicamente porque el organismo usa la glucosa para absorber el alcohol; y la primera es energía.
Los efectos del exceso
El exceso de alcohol ataca al sistema nervioso central y provoca sueño e irritación; corrompe mecanismos químicos del cerebro, irrita las mucosas del aparato digestivo, causa náuseas, vómito y diarrea, e inhibe la acción de la hormona antidiurética, causando sensación de boca seca.
Su ingestión en extremo potencia, además el aumento de peso y la acumulación de grasas en el abdomen sin considerar que en esta época del año cuando más comemos. Si bien lo anterior representa molestias a pequeña escala, hay que tomar en cuenta que durante las fiestas decembrinas se debe cuidar la cantidad de alcohol a consumir, pues la mayoría de accidentes automovilísticos o ingresos a emergencia de los hospitales se debe a los excesos con el mismo.
Recupérese con rapidez
La principal causa de la resaca es la deshidratación provocada por el alcohol, por lo que para recuperarse con facilidad se recomienda beber mucha agua antes, durante y después de una noche de copas. De igual forma debe dar a su cuerpo el tiempo suficiente para asimilar cada porción de alcohol.
En un hombre promedio, sano, de 25 años y 80 kg, el hígado tarda 1 hora y media en descomponer una porción del alcohol.
En el caso de las mujeres y debido a las diferencias en las concentraciones de agua y grasa en su cuerpo, tardan 2 horas en metabolizar la misma porción.
Comer algo antes de beber es la regla de oro. Cuando se bebe con el estómago lleno, los alimentos disminuyen la difusión del alcool por las paredes del estómago y retardan el pase del mismo hacia el intestino, donde éste penetra rápidamente.
Sin embargo, no se trata de comer por comer, al contrario se deben procurar alimentos que no recarguen el hígado, ya que éste fabrica la enzima que digiere el alcohol y cuando se halla sobrecargado origina una toxina que causa dolor de cabeza.
Son preferibles los quesos ricos en grasa y las carnes, fuentes de proteína, ya que ambos facilitan la digestión del alcohol. Nueces, maní, quesos y salami, con moderación, son bienvenidos.
La sal y las grasas estimulan la secreción de sustancias estomacales que protegen el estómago del alcohol por lo que contribuyen a disminuir los daños al organismo.
Finalmente, tome en cuenta que el descanso también es clave para recobrar fuerzas o rapidez, pues los desvelos continuos, problemas de indigestión, deshidratación o fatiga harán que la incómoda resaca se prolongue más de lo debido.
Antes de ir a dormir hay que tomar agua nuevamente, ya que así el organismo metaboliza el alcohol y se libra de las toxinas. Los jugos de cítricos como limón y naranja son excelentes, porque ingresan al cuerpo antioxidantes, protectores y vitamina C. Asimismo, se recomienda tomar isotónicos para reponer sales minerales.
Para recuperarse
1 Horas antes de beber, es aconsejable ingerir un jugo de remolacha y ajo para la limpieza hepática; además, de alimentos como pescado y aceite de oliva extra-virgen.
2 Combine los tragos con boquitas y vasos con agua, así el alcohol no se queda solo en el estómago pues éstos con carbohidratos o grasas retardan la absorción del alcohol; por ejemplo, un pedazo de queso, jamón o cacahuates.
3 Otro truco consiste en usar hielo o agua en el trago para diluirlo, o intercalar bebidas no alcohólicas con las alcohólicas. El agua o los refrescos son recomendables; este último es rico en carbohidratos que contribuyen a metabolizar el alcohol.
4 Evite mezclar el alcohol con jugos de frutas o bebidas como el whisky, dado que generan más incomodidad por la mezcla de sustancias.
5 Tenga en cuenta que el alcohol y el cigarrillo forman un dúo nefasto para el organismo: a más nicotina menos oxígeno en la sangre y más rápido se genera la intoxicación del cuerpo.
6 Los cítricos son excelentes, las mezclas de naranja y limón reponen las fuerzas del organismo. Otra combinación ideal para el descanso posterior a una noche de tragos es la combinación de naranja y zanahoria.
7 Una bebida a base de ajo, limón, cebolla y rábano sirve para reanimar el organismo. Debe licuar los ingredientes, exprimir limón y tomar 1 cucharada cada 4 horas, por un día.