24/11/2025
02:53 PM

Quiere volver a la vanidad

Aprovechando que en la vida real, Pierce Brosnan jubiló al personaje de James Bond, en cine también está protagonizando historias de criminales demasiado “viejos” para tanta acción.

Aprovechando que en la vida real, Pierce Brosnan jubiló al personaje de James Bond, en cine también está protagonizando historias de criminales demasiado “viejos” para tanta acción.

Ya había filmado con Salma Hayek la película “After The Subset” sobre un ladrón de joyas retirado en una isla paradisíaca. Y con la nueva producción “The Matador” ahora interpreta un asesino a sueldo que enfrenta el dilema del reemplazo juvenil.

Personalmente, Pierce Brosnan no es para nada viejo, aunque se lo ve bastante diferente, cuando entra a la suite 1528 del Hotel Four Seasons en Beverly Hills. Con 52 años, camisa negra, jeans y botas, toma envío con la mano derecha, para estrechar el cordial saludo y mirando directamente a los ojos, para nada dice la famosa frase “Mi nombre es Bond”. En cambio, justifica una larguísima barba canosa que trae: “Estoy filmando una película de vaqueros, el western ‘Seraphim Falls’. Y por eso me ves así”.

¿Está contento de haber renunciado a las películas del agente 007? ¿Le molesta que no le hayan insistido para seguir?

Ese capítulo de mi vida está cerrado. Estoy contento con la vida que tengo. Guardo los más grandes recuerdos de la década de James Bond.

¿Qué opina del actor Daniel Craig que fue contratado para protagonizar el primer libro “Casino Royale” de James Bond?

Daniel Craig me parece muy buen actor y le deseo el mejor de los éxitos.

Hemos tratado antes del tema y parecía que al principio lo iban a consultar con la elección cuando usted había propuesto a Colin Farrell, como el sucesor.

Yo no sabía lo que estaba pasando, no. Ya se dijo lo suficiente. No quiero hablar de las vacas que pasan por casa. Prefiero conversar sobre mi nueva película “The Matador” que llega en un momento perfecto para la transición hacia... No lo sé. La verdad, no lo sé.

¿De verdad no sabe hacia dónde se dirige su carrera?

Nunca supe hacia dónde iba mi carrera. Es lo que más disfruto hoy.

Cuando se tiene la seguridad de una serie de televisión como “Remington Steele” o la seriada de películas como Bond, se pierde la preocupación, uno se vuelve demasiado autosuficiente. Es bueno recuperar el deseo de una buena interpretación, especialmente con una película como “Matador”.

¿En alguna oportunidad llegó a pelear o sacrificarse por algún rol o personaje determinado?

Nunca estuve tan desesperado. Nunca. No quiero sonar arrogante, pero hice lo común con cada trabajo. Pasé por audiciones, tomé pruebas de cámara, todo lo que hace cualquier otro actor. Pero nunca, nunca, nunca tuve grandes necesidades. Siempre fue como un hobby donde además me pagaron bien, apareciendo en el momento correcto, a la hora correcta. Y hoy tengo la misma pasión que solía disfrutar cuando recién empezaba, a los 24 ó 25 años.

¿El alejamiento de Bond muestra también cierta madurez personal al animarse a mostrar las canas sin pudor, sin preocuparse por mantener una imagen de símbolo sexual? ¿Piensa seguir con el tipo de personajes que demanden más cambios físicos?

Describiste mi situación bastante bien. También tengo que ser consciente del paso del tiempo, sin pretender que el reloj se pare.

Existe el tiempo pasado, tiempo presente, tiempo futuro. Y al volverme un poco más viejo, profundizo cierto deseo por los roles que demandan un cambio físico. Quiero volver a ser vanidoso ahora, se ríe. Ya imagino el titular “Pierce Brosnan quiere volver a las vanidades”. Por eso me gusta filmar películas como “Seraphim Falls” o “The Matador” donde pueda destacar las vanidades y las interpretaciones que hay detrás de mi puerta, sin la imagen perfecta del hombre que conquista la mujer más hermosa.

La vida de Pierce Brosnan tampoco es la historia tan perfecta que muchos imaginan. Habiendo nacido el 16 de mayo de 1953, en Drogheda, Irlanda, Pierce sufrió el abandono del padre Tom Brosnan, de profesión carpintero, cuando apenas tenía un año.

Ni siquiera mamá May pudo ocuparse de su crianza, cuando ella necesitó un mejor futuro, estudiando enfermería en Inglaterra, mientras dejaba su hijo al cuidado de los abuelos y tíos. Recién a los 11 años, se volvieron a reunir, con una mudanza a Inglaterra. Para ese entonces, la madre se había enamorado de otro hombre llamado Bill Carmichael, pero antes de casarse le pidió permiso a Pierce. Por supuesto aceptó. Y la primer salida con el padrastro, también resultó ser la primera vez que Pierce Brosnan había ido al cine, disfrutando nada más y nada menos que la película “Goldfinger” del agente 007, en 1964, el mismo año que había fallecido el creador de James Bond, Ian Fleming, que había imaginado aquel personaje, basándose en sus propias experiencias como Comandante de la División de Inteligencia Naval Británica en la Segunda Guerra Mundial.

La actuación llegó más adelante, en Londres, cuando a los 20 años, Brosnan se inscribió en una escuela de drama, que lo llevó a participar en varias obras de teatro, incluyendo “Fulimena” de Franco Zeffirelli y “The Red Devil Battery Sign” de Tennessee Williams.

Prediciendo cierto futuro, Brosnan incluso se casó con una de las primeras “chicas Bond” de la película “For your eyes only”, Cassandra Harris. Igual que en la ficción, tal cual como Bond, Pierce Brosnan también quedó viudo, cuando después de 10 años de casados, Cassandra falleció por un cáncer de ovario en 1991. Pero esta vez, él impuso el buen ejemplo, tomando el rol de padre completamente solo, encargándose de la crianza del hijo Sean además de adoptar los dos hijastros Charlotte y Christopher. Y siguiendo el modelo de su madre, Pierce tampoco se volvió a casar hasta que el hijo Sean le dio permiso para darle el sí a la periodista Keely Shaye Smith, con quien tuvo otros dos hijos: Dylan Thomas y Paris Beckett.

¿Qué opina su esposa del cambio físico con el bigote de “Matador” y la barba de “Seraphim Falls”?

Pensaba regalarle esta barba... No le encanta demasiado. Quiere recuperar su hombre.

¿Usted también quiere recuperar cierta imagen de retiro en el cine? ¿La jubilación de James Bond tiene que ver con el criminal retirado que interpreta en “The Matador” o el ladrón jubilado que había hecho en “After the Subset” con Salma Hayek?

No lo analicé hasta ese punto. Simplemente soy un actor que agradece trabajar. He estado en este negocio durante mucho tiempo y ‘The Matador’ me llegó como un regalo. Vino justo en el momento en que cambió mi carrera profesional. Y tuve suerte de haber conseguido algo así, cuando estaba decidiendo el camino que iba a tomar, después de James Bond. Tiene mucho humor negro, empuja al público y lo vuelve a traer, constantemente.

¿La palabra “retiro”, entonces no pasa nunca por su cabeza?

Me tomé un año de vacaciones después de filmar ‘The Matador’.

Pensé que había tocado buenos acordes con esa película y me pareció justo tomarme un tiempo para sentarme a oler el aroma de las rosas.

The Matador es la quinta película que produzco y es muy importante. La producción propia es la columna vertebral de mi carrera, porque sino, todavía estaría en casa sentado, esperando que suene el teléfono... La actuación siempre me pareció algo mágico. Y como productor tengo la posición de elegir el guión y la gente con la que quiero trabajar. Pinto mi propio cuadro”.

También tengo que ser consciente del paso del tiempo... al volverme un poco más viejo, profundizo cierto deseo por los roles que demandan un cambio físico. Quiero volver a ser vanidoso”.