Cada uno presentó su inspiración y lo que según ellos dominará el buen gusto femenino en la temporada primavera-verano 2006.
Son atrevidos, elegantes, sofisticados y apegados a las exigencias del buen vestir de la alta costura parisina que de la mano de Valentino, Armani, Christian Lacroix, Karl Lagerfeld para Chanel, Christophe Josse y Reinaldo Álvarez le harán vivir la mejor experiencia de su guardarropa.
Elegancia
Señorial y distinguido fue el desfile de Valentino y una vez más demostró que es uno de los grandes diseñadores del mundo. Las modelos hicieron pasarela como divas de los años 40, con la boca en rojo intenso y el cabello con ondas. Estampados de rosas, volantes, encajes y muchos volados prometen una primavera muy alegre.
En esta ocasión, su inspiración la encuentra en el desierto y ello queda claro, sobre todo, por el colorido predominante en toda su colección que parte del blanco y recoge distintas tonalidades de colores pálidos, tenues y arenosos.
Los estampados de flores y los lunares predominan entre sus nuevas propuestas, en las cuales los drapeados y volantes crean mil y una formas.Sus clientas de alta costura lucirán el próximo verano vestidos cóctel con profundos escotes y busto marcado, que se combinan con chaquetas por la cadera y de línea entallada.
Las faldas se presentan rectas o con mucho vuelo, reproduciendo líneas trapecio. La noche se llena de trajes largos en satén, gasa y apliques de cristal y 'paillettes' plateadas, las cuales provocan destellos a cada paso que se da.
Por siempre Chanel
El desfile de alta costura del alemán Karl Lagerfeld para la casa Chanel fue todo un espectáculo. Inspirada en los años 60, su colección se tiñe de blanco, negro y plata.
Líneas 'baby-doll', flores bordadas en relieve, tejidos totalmente rasgados que crean una elegancia muy particular, pequeñas perlas aquí y allá y ribeteados de hilos trenzados.
También los lujosos vestidos tenían algo de arquitectónico; los estrechos trajes de noche o trajes de confección perfecta sedujeron con sus faldas redondeadas con forma de cúpula.
Abundaron los vestidos cortos negros, sobre las rodillas; las botas
rectas y anchas, sin tacón, generalmente blancas, con la puntera y los talones negros, a veces con una raya negra central vertical.
Hubo, por supuesto, los clásicos trajes de chaqueta de tweed, blancos inmaculados, sobre leotardos arrugados de lana o con lentejuelas, terminados, como no, en botas.
Celebrando el glamour
La colección para la primavera-verano de 2006 de Christian Lacroix se inspira en la Provenza, lugar donde comenzó su andadura en el mundo de la moda allá por los años 80.
Además, entre las líneas presentadas se adivinan cortes propios del siglo XVIII, así como aires españoles que se reflejan en el uso de volantes, toreras, pantalones de matador y estampado de lunares.
Igualmente, muchas creaciones nos recuerdan a cuadros folclóricos de la época, como las célebres pinturas campestres del español Francisco de Goya.Cabe destacar el uso del estampado de flores como nexo de unión en su presentación, donde destacaron líneas con mucho volumen, vestidos de corte imperio, cuerpos encorsetados, encaje y una mezcla de colores muy variada, pero sin demasiadas estridencias.
Elie Saab. Este libanés hizo culto al glamour con este diseño de gazar de seda, con muchos vuelos asimétricos.
Desde la Isla del Encanto
El puertorriqueño Reinaldo Álvarez, instalado y consolidado en París desde hace años y especializado en las novias y en vestir a todos los invitados de una boda, mostró su segunda colección de lujo en la ciudad donde reside, tras la presentada el pasado enero.Llena de color, pero sobria también, con leve toque neoyorquino por su 'lado americano', Reinaldo Álvarez dijo que su objetivo es 'llenar el espacio' necesario de ropa 'sobria y bien hecha' para la que 'hay una buena demanda'. Todo es muy sencillo.
No hay cosas extraordinariamente bordadas.
Es realmente ropa funcional, destacó el modisto, cuyos modelos, entre mil 500 y tres mil 600 euros, contrastan con los hasta 70 mil que puede alcanzar un Armani de alta costura.
El sueño de cualquier mujer
Giorgio Armani tiene como carta de presentación a la mujer clásica, envuelta en colores verde botella, olivo y beige.
En su línea Privé collection destacan los conjuntos con mangas tres cuartos e incrustaciones de pedrería, los cuales visten con elegancia y clase.
Para las más atrevidas, presentó vestidos entallados en seda y tul en colores brillantes, como el rosa mexicano y amarillo, con algunos toques de negro.
Para su colección Armani Privé, el maestro lo tiene claro: pantalones rectos, vaporosos y anchos con chaquetas entalladas, faldas lápiz e incrustaciones de lentejuelas en algunas de las prendas.
En la noche, cortes y escotes palabras de honor y líneas de sirena son la sensación. Armani vuelve a vestir a una mujer femenina y sensual a la que envuelve en impecables tejidos tanto para los trajes de pantalón como los de noche. Este veterano diseñador apenas hace concesión al color y, como en sus mejores tiempos, ofrece una tibia gama de grises, piezas en negro y tan sólo se permite licencias con los vestidos en estampados florales.
Llegaron, exhibieron y arrasaron
Consagrado
Giorgio Armani impresionó con un estilo sofisticado de su línea Privé en el que destacaron vestidos súper ceñidos a la figura con pequeños detalles bordados en incrustaciones de piedras y lentejuelas.
Rey de los tejidos
En el universo del lujo francés destaca el libanés Elie Saab, célebre por sus creaciones para la reina Rania de Jordania; sus diseños están cargados de vuelos etéreos y delicada pedrería.
Debutante de pasarela
El francés Christophe Josse, ex asistente de Rose Torrente, figura por vez primera en este calendario de la moda, con una colección marcada de sensualidad, estampados, sencillez y elegancia.
Con glamour latino
El puertorriqueño Reinaldo álvarez se radicó en París para comercializar una propuesta más barata pero siempre de mucha calidad que le proporcione a la mujer glamour, suntuosidad y distinción.
Elie Saab. El satín fue el material de excelencia para entallar la figura en trajes ceñidos y de cortes sensuales.