04/04/2026
07:40 PM

La Tolerancia

La tolerancia es la expresión más clara del respeto por los demás, y como tal es un valor fundamental para la convivencia pacífica entre las personas.

La tolerancia es la expresión más clara del respeto por los demás, y como tal es un valor fundamental para la convivencia pacífica entre las personas.

Tiene que ver con el reconocimiento de los otros como seres humanos con derecho a ser aceptados en su individualidad y su diferencia. El que es tolerante sabe que si alguien es de una raza distinta de la suya o previene de otro país, otra cultura, otra clase social o piensa distinto de él, no por ello es su rival o su enemigo. Cuando se presentan conflictos, las personas tolerantes no acuden a la violencia para solucionarlos porque saben que esta actitud sólo engendra más violencia. Prefieren dialogar con sus oponentes y buscar puntos de acuerdo. Debemos ser tolerantes, pero no pasivos. Hay situaciones frente a las cuales nuestro deber, lejos de quedarnos callados, es protestar con energía.

Los intolerantes son irrespetuosos, intransigentes, autoritarios, arrogantes y egoístas.

Los intolerantes son irrespetuosos, intransigentes, autoritarios, arrogantes y egoístas.

Las personas intolerantes, caracterizadas por querer imponer su voluntad a toda costa, ignoran por completo a los demás y reaccionan con agresividad y violencia frente a quienes se les oponen. Este modo de ser es el causante de la mayoría de las guerras que han sembrado la muerte y la destrucción en países y continentes enteros. Las guerras religiosas que enfrentaron a católicos y protestantes a finales de la Edad Media en Europa, el exterminio de los judíos por parte de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial son algunos de los ejemplos de los crímenes a que puede llevar la intolerancia religiosa, étnica y política.

Para ser tolerantes, pongámonos en el lugar de los otros a fin de tratar de entender sus problemas y su manera de actuar. Escuchemos sin interrumpir y demos a los demás la oportunidad de expresarse.

Veamos en la diversidad de razas y culturas una señal de la riqueza y amplitud del mundo, en lugar de motivos para desconfiar.

Obstáculos

Las verdades absolutas, que no permiten ver que el desconocimiento humano siempre se renueva, que las costumbres cambian y las modas son pasajeras, y la incapacidad de comprender que existen miles de formas de vivir, de expresarse, actuar y ser son obstáculos para la intolerancia.

*Lea el próximo jueves el valor de la libertad.