El escultor Luis Sanguino ha sido el escogido por la familia Mohedano-Ortega Cano para llevar a cabo la obra que honrará en el cementerio de Chipiona a Rocío Jurado.
Aunque en principio se barajaron otros nombres, lo cierto es que los más allegados a la cantante han dado el visto bueno a Sanguino siguiendo los consejos de “El Capi”, que en tiempos fuera alumno de este maestro del cincel, considerado uno de los más grandes dentro y fuera de España.
Un gran escultor para “la más grande”. En el currículo de Luis Sanguino se encuentran obras tan destacadas como la fuente de Neptuno, en Monterrey; “The Immigrants”, en Nueva York; “Raíces”, en Puerto Rico; “Diego de Gardoqui”, en Filadelfia; el busto de Juan Belmonte; las esculturas Libertad, Paz y Vida, las tres situadas en Oviedo; el busto de Manolete y las estatuas de los apóstoles que adornan la Catedral de la Almudena.