Una mujer que se describió como la “mayordomo” de Marlon Brando, su cuidadora y compañera durante los últimos años de vida, presentó una demanda contra los ejecutores de su patrimonio testamentario alegando que es víctima de fraude, engaño y violación de un contrato verbal con el actor, quien presuntamente le prometió una casa.
Angela Borlaza acusó al productor Mike Medavoy y a sus compañeros ejecutores testamentarios Larry J. Dressler y Avra Douglas de crear un documento falso en el cual Brando dio las disposiciones de última voluntad 13 días antes de su muerte, el 1 de julio de 2004 a los 80 años.
El documento, llamado codicilo, les transfirió el poder a ellos en lugar de los fideicomisarios anteriores que fueron consejeros de Brando por mucho tiempo.
Borlaza dijo que el fallecido actor padecía una “plétora de males” y estaba demasiado enfermo como para firmar algo.
Ella sugirió que la firma del actor fuera falsificada en el codicilo. Medavoy no pudo ser localizado para hacer comentarios y su abogado, Charles Larson, no respondió los mensajes dejados en su teléfono.