09/01/2026
09:00 AM

Damario Reyes, atrapado en el teatro

Comprometido al cien por ciento con el arte, enemigo acérrimo de la mediocridad actoral, un buscador incansable de la excelencia profesional y un osado director dispuesto a experimentar diversos conceptos teatrales a la hora de actuar o dirigir.

Comprometido al cien por ciento con el arte, enemigo acérrimo de la mediocridad actoral, un buscador incansable de la excelencia profesional y un osado director dispuesto a experimentar diversos conceptos teatrales a la hora de actuar o dirigir.

Damario Reyes, a quien es posible ver caminando a prisa por alguna calle de esta ciudad y siempre con alguna carga obligada por su trabajo, creció en el barrio El Hipódromo, donde residió hasta los 18 años.

En silencio, y sin recurrir a los remilgos de ciertos seudoartistas narcisistas que sufren en su afán de figurar en los medios de comunicación masiva, Damario escribe su nombre a punta de calidad artística. De ninguna manera, y no existe razón para ello, se trata de levantar su perfil (su trabajo basta) o congraciarse con el amigo que muy bien aguzado tiene el radar que detecta a los hipócritas o aduladores baratos.

Recuerdos de infancia

Al trazar una rápida retrospectiva, aparece un niño que, para entretenerse, se tiñe de rojo con el fin de hacer creer a su familia que está herido.

También está el pequeño lector de los libros de su padre, un maestro de obra que permitió la libre expresión de su hijo. 'Mi padre decía: ‘Pruebe, pruebe’. Además, era un hombre muy creativo y no se dejaba vencer por las adversidades'.

Durante su infancia queda huérfano. Años después, en la adolescencia, pierde a la tía con quien se crió. Quizá esos dos golpes, unidos a sus genes artísticos, condicionaron su gusto por la soledad.

'Cuando murió mi tía pasé dos años de aislamiento profundo. Era el tipo que estudiaba, sacaba buenas notas, pero que no necesitaba amigos. Para salir de esa situación me autoterapié por medio de exponerme al mundo. Eso lo conseguí a través del teatro', expresó.

Teatro, necesidad vital

En el colegio escribió y dirigió 'Consejos de una madre' junto con un grupo de compañeros. Con una carcajada recuerda cómo se le corrían 'porque no les gustaba practicar y decían que para qué prepararse tanto'.

Con singular espíritu inquisidor, del cual no se desprende, cuenta que siempre preguntaba sobre la formación de los actores, pero la respuesta era: 'Aquí los actores no se forman, no estudian, lo hacen por afición y me remitían al Círculo Teatral Sampedrano, pues presentaba obras continuamente'.

En 1990 recibe un taller sobre el arte del mimo con el maestro Leonardo Montes de Oca. En ese momento decide convertirse en actor. En 1992 se une a Teatro Dramático Sampedrano.

Búsqueda de la excelencia

Este año Damario logró una de sus metas: obtener su licenciatura en arte con orientación en teatro. Con todo lo que eso implique, como actor se considera autodidacta. 'Cuando comienzo a exponer mis inquietudes teatrales, Mario Jaén y Tito Estrada me recomiendan libros. También visito la biblioteca del Centro Cultural Sampedrano y frecuento sitios donde venden libros usados'.

Sin temor expresa: 'El noventa por ciento de mi formación ha sido financiada por Damario Reyes'. Aprovecha cualquier oportunidad para invertir en su formación, ya sea en los talleres Carromato o asistiendo al Festival Internacional de Teatro Latinoamericano, Fitla.

Hace 13 años, junto con óscar Zelaya, Delmer López y Hugo Zúniga funda Proyecto Teatral Futuro, PTF. 'Otras personas han estado alrededor, pero no las considero fundadoras, pues no se comprometieron como nosotros'.

Sus maestros

Konstantin Stanislavsky, Bertold Brecht, Vsévolod Meyerhol o Grotowski son parte de la lista de personajes que influyen en sus propuestas teatrales y en sus conceptos acerca del trabajo del actor.

Pero no se aferra ciegamente a ninguno, aprovecha sus ideas, experimenta con sus propuestas. 'En los métodos no se puede ser rígido. Tom Hanks, Anthony Hopkins o Benicio del Toro usan diferentes métodos, nunca lo mismo. Incluso hay que adaptarse a las necesidades técnicas del actor. Por ejemplo, si su registro vocal es muy grave, tendrá que estudiar mucho el aspecto de la respiración y buscar un método que se adapte mejor a la condición de su cuerpo', dice.

Cita a Stanislavsky para decir que el mayor enemigo del teatro es el actor aficionado. 'No se refería a que la persona que ganaba por hacer teatro era profesional. No, es que debe estudiar el arte que está practicando. Yo quería ser un actor profesional me pagaran o no, tiene que ver con la ética', señala.

Aunque acepta mostrar cierta flexibilidad con el movimiento teatral del momento, no esconde su molestia por la poca importancia que le dan a la preparación del actor. 'Consideran que de esto no se vive, pero quieren respeto profesional. Así como hay médicos, los que curan empachos y quien levanta molleras, en el teatro también hay artistas y artesanos', considera.

Proyecto escuela de actuación

El nuevo reto de Damario Reyes y Proyecto Teatral Futuro, PTF, es la puesta en marcha del Centro de Capacitación en Artes Escénicas, CC-Artes, que sería la primera escuela de arte dramático, cine y televisión en San Pedro Sula.

El centro ofrecerá formación en las siguientes áreas: actuación, que cubrirá expresión corporal, juego dramático, improvisación, voz y dicción y montaje; títeres, que incluye construcción, manejo, voz y montaje; dramaturgia, máscaras, dirección escénica y producción.

Aún no han definido una fecha exacta para comenzar las clases, pero Damario asegura que será este año. Eso sí, las matrículas ya están abiertas y los interesados pueden comunicarse al 9966-0661 y 550-6956 o escribir al correo electrónico teatrofututo@yahoo.com.