El actor venezolano Adolfo Cubas afirmó ayer no sólo que tuvo un romance con Ricky Martin, sino que éste incluso lo persiguió y que no guarda buen recuerdo del ex Menudo.
“Mi mamá sufrió un colapso cuando le dije que iba a España a hablar ciertas cosas porque a todas éstas se dispara un dispositivo defendiendo a un señor Ricky Martin”, declaró Cubas, de 45 años, al canal de televisión español Antena 3. “En realidad no pretendo en ningún momento destruir a nadie, pero ya que a mí me saquen esa tachuela de encima”.
El actor de reconocidas telenovelas de los años 90, como “Cristal”, “Mi amada Beatriz” y “Cara sucia”, quien prometió que en los próximos días revelará detalles de su relación con Martin, aseguró también a través de Twitter que la confesión del cantante fue “caduca y extemporánea”.
Según el periodista Aurelio Manzano, “él se va a sentar aquí, va a contar su historia, va a contar cómo fue su relación con Ricky Martin. Él va a contar cómo Martin lo buscó a él y no él a Ricky Martin, y dará los detalles”.
Cubas, quien ahora está retirado del mundo de la televisión, dejó ver que guarda cierto sentimiento negativo contra el cantante y negó que si aún no ha dado más detalles es por algún tipo de presión.
“Él dejó de tener valor para mí cuando se puso a decir que yo era un hombre que se podía tener sólo por diversión”, comentó el actor. “Yo no sufro ninguna presión de nada, me entrego al amor de Dios que vive en mi corazón, soy un ser de ternura y mi alma está sólida”.
Reacciona Iglesia católica
El arzobispo metropolitano de San Juan, monseñor Roberto González, señaló en un escueto comunicado que respeta la decisión del artista puertorriqueño Ricky Martin de reconocer públicamente su homosexualidad.
La máxima autoridad católica de Puerto Rico pidió además a los fieles de la isla que oren por el cantante a fin de que Dios le dé la fortaleza espiritual necesaria para responder a los retos que todos los cristianos tienen para crecer en la santidad. González recordó que la dignidad de la persona humana no depende “de sus características particulares”, sino por su condición de hijo e hija de Dios.