Con la misma magia que Mickey Mouse había mostrado en la película “Fantasía”, pero con mucha más acción y efectos especiales en vez de dibujos animados, Nicolas Cage estrena la película “El aprendiz del brujo” de Disney. Y mientras en la historia él busca un “secreto” aprendiz, nosotros tratamos de conocer otros secretos... del rodaje, entrevistándolo en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills.
¿A pesar del paso del tiempo, sigue conservando la pasión de siempre en el cine?
Realmente quiero entretenerte. En el caso de la película “El aprendiz del brujo”, quise brindar un homenaje especial a los maestros en general para cantarles una alabanza. Son trabajadores sociales con pura pasión, que se dedican a expandir la mente de los más jóvenes y no cobran nada.
Pero no les importa el dinero, sólo quieren educar a la gente. Y así era mi padre; por eso en cierta forma esta película es como un regalo para él.
¿Y en medio de la crisis económica siente más presión por generar un éxito al estilo de otras superproducciones como “Avatar”?
Sólo quiero hacer buen cine. Y siento que en el caso de esta película, el estudio pensaba igual que yo, particularmente Walt Disney. Creo que él estaría feliz de ver nuestra versión y yo mismo tuve fe que podíamos lograrlo. No pensé demasiado en el tamaño de una superproducción. Mi idea era hacer lo mejor que podía para canalizar un poco el espíritu que había tenido Walt Disney con la película “Fantasía”.
Nicolas Cage ni siquiera había nacido cuando Walt Disney había estrenado la película “Fantasía” el 6 de enero de 1942. Y con el verdadero nombre de Nicolas Coppola, él nació exactamente 22 años después, el 7 de enero de 1964, en las playas de Long Beach, apenas a media hora de Hollywood.
El padre August Coppola era un respetado profesor de literatura, pero mucho más famoso es el tío, el director de “El padrino” Francis Ford Coppola. Fue por eso que Nic eligió el seudónimo de Cage (inspirado en el personaje de historietas Luke Cage) para evitar las incómodas comparaciones.
La carrera profesional de Cage es más conocida por el Oscar que ganó por “Leaving Las Vegas” y la otra nominación de la película “Adaptation”, en contraste con las superproducciones “The Rock” con Sean Connery, “Gone in 60 seconds” con Angelina Jolie o las dos versiones de “National treasure” que en cierta forma tienen un estilo parecido a la nueva película “The sorcerer’s apprentice”, con el mismo director, Jon Turteltaub, que conoce a Nicolas Cage desde cuando daba sus primeros pasos como actor.
¿Es verdad que habían sido compañeros de escuela con el director de “National treasure” y “El aprendiz del brujo”, Jon Turteltaub?
Sí y tengo que decirte que Jon (Turteltaub) es muy buen actor. Los dos estábamos en el mismo departamento de teatro en la escuela Beverly Hills High School, los dos tomamos la misma prueba de audición para el protagónico de la obra “Our town” y él se quedó con aquel papel. Me ganó. Yo apenas pude conseguir el rol de Constable Warren, que tenía dos frases de diálogo.
Es algo que él nunca me permite olvidar (ríe). Lo interesante, lo mágico de todo esto, es que en el momento en que se generó la idea de la película “El aprendiz del brujo”, había otra obra de teatro en la misma escuela Beverly Hills High School, donde estaba actuando mi hijo.
Y ahí estábamos los dos, en las viejas butacas, en el viejo departamento de teatro, en el mismo lugar, y hablamos por primera vez de hacer juntos esta película. Fue como cerrar un círculo. Y toda la película fue así, hubo mucha magia, es algo increíble, porque de eso trata la historia.
Con la experiencia de haber buscado bastantes secretos en las dos películas anteriores de “National treasure”, esta vez Nicolas Cage busca un estilo de secretos diferentes, como un nuevo aprendiz de magia oculta que pueda luchar a su lado con los mismos superpoderes que él ya tiene.
La intención es prepararlo para vencer a una malvada bruja que se había apoderado del cuerpo de su gran amor mil años antes. Y entre las mejores escenas de acción y los interminables efectos especiales, Nicolas Cage aprovecha al máximo la magia del cine.
¿Entre tantos efectos especiales agregados después del rodaje, necesitó bastante imaginación para actuar frente a una vacía pantalla verde?
Actuar es pura imaginación, de eso se trata la actuación. Y por eso disfruto cuando tengo que trabajar delante de una pantalla verde vacía (donde después agregan los efectos especiales), porque puedo imaginar lo que está pasando.
Es algo que aprendí cuando hice otra película que se llamaba “Adaptation”, porque tenía que imaginar diálogos de cuatro páginas con mi hermano mellizo, cuando en verdad no había nada más que una pelota de tenis (risas).
Y por eso estuve de acuerdo con ese estilo de rodaje, pero también entiendo cuando otros actores se quejan que no tienen a nadie con quien hablar o no hay nada para reaccionar. Es verdad, aunque es algo que yo siempre disfruté.
Entre el guión original y la versión final de la película, ¿personalmente agregó algún cambio particular?
Me acuerdo de que al principio habíamos hablado de que mi personaje de Balthazar iba a usar unos brazaletes para hacer magia al juntarlos, al estilo de Sinbad cuando aprieta su cinturón. Pero me parecía más importante que mi personaje usara mejor las manos, como el conductor de una orquesta, como si la magia saliera de sus manos.
Y ahí fue cuando alguien propuso la brillante idea de poner una serie de anillos en mis dedos para utilizar el poder de los anillos en vez de los brazaletes.
¿Fuera del cine le interesa la magia en general?
La verdadera razón por la que me empezó a interesar todo esto fue mi interés en la mitología arturiana, particularmente en la vieja Inglaterra. Estaba tratando de hacer una película que resonara en ese sentido, pero que además fuera para toda la familia.
Yo siempre quiero hacer el estilo de cine que entretiene tanto a los padres como a sus hijos, dándoles algo que los pueda reunir, para reírse juntos. Es una de las mejores maneras en que puedo aprovechar mi trabajo como actor. Y tenía sentido hacer un personaje que utilizara magia en vez de balas, para entretener a la familia.
¿Con tantas películas en 3D nunca plantearon la idea de hacer una versión tridimensional de “El aprendiz del brujo”?
La verdad es que dos años atrás habíamos ido a Disney para decirles que ésta era una perfecta película 3D y nos dijeron “es una tontería, nadie está haciendo películas en 3D y es la mejor forma de tirar dinero a la basura”. Es la verdad. Pero igual, nuestro sueño siempre fue hacer una película que aspirara a ser como “El Mago de Oz”, que además es 2D. Por eso creo que todavía puede funcionar.
¿ Y trabajar con actores mucho más jóvenes no genera algún temor de crear cierta competencia?
Antes que nada quiero aclararte que amo trabajar con actores más jóvenes porque siempre traen mucha más energía o ideas que incluso me desafían, me mantienen estimulado para seguir aprendiendo. Y el actor que interpreta a mi aprendiz, Jay (Baruchel), es alguien que tiene un estilo de actuación de jazz, porque no tiene miedo de salir a improvisar ciertas páginas para “tocar” juntos.
Por supuesto, puede pasar algún accidente y ahí es donde uno mejora. Es algo que mantuvimos todo el tiempo. Además, pienso que los mejores actores tiene voces inimitables. Mis héroes son Bogart, Eastwood y Cagney, Marlon Brando, Jack Nicholson. Y Jay tiene una voz muy particular.
En la época que habían acabado de estrenar “Harry Potter” surgió un grupo religioso que se quejaba de las brujerías y la magia oculta en un cine para el público infantil. ¿Qué opina de ese estilo de polémica?
No, no, no, no. Ésta es una película de pura fantasía, se diseñó para que los chicos sonrían, para hacerlos felices. Y está basado en uno de los más grandes elementos originales de Mickey Mouse y “Fantasía”. Nada más. Eso es lo que buscamos.
¿Quiere decir que detrás de la magia oculta no hay ningún tipo de mensaje oculto?
Oculto significa escondido, pero no significa brujería, quiere decir invisible. Y en la era victoriana se usaba esa misma palabra hasta en los experimentos científicos. Ésta no es una película de brujerías, aunque me parece que nos estamos inclinando a criticar lo que la gente cree o no cree. Pienso que cualquiera puede creer en lo que quiera creer.
Y aunque digo que no hice esta película como una película de brujerías, si es lo que te gusta, que así sea. No soy quien para juzgar a nadie.
Sin ningún tipo de brujerías entonces... ¿Cuál fue el momento más mágico del rodaje?
Hubo momentos mágicos en todo el rodaje de la película, pero pasó algo muy interesante con Nikola Tesla (el descubridor, entre otras cosas, de la energía eléctrica que hoy utilizamos en casa) porque por pura coincidencia terminamos la película el día de su cumpleaños.
Y me enteré de que había fallecido el mismo día que yo nací. Con esa idea, quise dormir en la misma habitación de Nikola Tesla en el Hotel New Yorker, tratando de ver si podía llamar al espíritu, hablando en una forma figurativa, para ver qué pasaba.
Cuando estuve en la habitación, no pasó nada, aunque algo golpeó la ventana y me pareció que había sido una paloma. Y leyendo un poco sobre él, descubrí que amaba las palomas, que para él sus palomas eran su ciencia.
Me pareció un buen regalo y busqué una forma de agregar también una paloma en la película, tratando de arreglarle una patita, como se ve en el cine, como si fuera otro regalo para Nikola Tesia. Fue muy interesante, algo bastante mágico.
¿Qué haría si en realidad tuviera superpoderes mágicos como en la película “El aprendiz del brujo”?
Simplemente trataría de seguir haciendo lo que hago. Sólo quiero hacer cine, esperando que alguien sonría, por arte de magia.