¿Recuerda usted las últimas vacaciones que tomó? Esa pregunta puede provocar una avalancha de recuerdos, a dónde fue, cómo llegó allí, las cosas hechas mientras estaba en la playa o en la pista de esquí, y más.
Los neurocientíficos de la Universidad de Princeton han descubierto el mecanismo de este “viaje mental en el tiempo”, un hallazgo que algún día podrá ayudar a las personas con problemas de memoria, como los que causa la enfermedad de Alzheimer.
“Nuestra meta es entender lo que en realidad sucede en el cerebro cuando se rememoran eventos pasados”, expresó Kenneth A.
Norman, profesor asistente de psicología de Princeton y autor principal del informe.
El estudio
Una serie de exploraciones cerebrales realizadas con la ayuda de nueve voluntarios mostró que “lo que uno intenta hacer cuando recuerda es rescatar el estado mental que tenía durante aquella experiencia original”, aclaró Norman. Hicieron que las personas miraran tres conjuntos de fotos, caras famosas, lugares reconocidos y objetos comunes. Mientras lo hacían, un programa de computadora registraba el patrón de la actividad cerebral.
El programa descifraba cómo se ve el cerebro de esta persona en particular cuando pensaba en objetos, rostros y lugares. Cuando se les pidió que recordaran objetos específicos, el programa mostró que su estado cerebral gradualmente se reorientaba con los estados cerebrales que exhibieron cuando estudiaron las fotos al principio.
Con exploraciones segundo a segundo, los investigadores pudieron predecir el tipo de objeto en el cual un voluntario pensaría después.