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Michelle Williams, más cómoda en La TV

La ganadora del Emmy como mejor actriz en la serie “Fosse/Verdon” habla de su regreso a la pantalla chica Enaltece a las mujeres.

Lucha. La estadounidense siempre reclama paridad salarial entre hombres y mujeres, especialmente en el caso de las mujeres de color.
Lucha. La estadounidense siempre reclama paridad salarial entre hombres y mujeres, especialmente en el caso de las mujeres de color.

CALIFORNIA.

En los últimos 20 años, la televisión se ha convertido en un medio mucho más amable para el género femenino, asegura Michelle Williams.

Eso es algo que agradece la actriz, que saltó a la fama gracias al drama adolescente Dawson’s Creek (1998-2003) y que está de vuelta en la pantalla chica para dar vida a la bailarina Gwen Verdon en la serie Fosse/Verdon en el canal FX.

“Desde mi propia experiencia, el set donde estoy se siente radicalmente diferente a en el que estaba años atrás, no solo por cómo me tratan a mí, sino a todas las demás mujeres. Eso sin contar que ahora somos muchas más. De pronto veo algunos departamentos y están llenos de mujeres y dirigidos también por ellas”, reconoce Williams.

La estrella y el reconocido Sammy Rockwell en la serie.

Lo que no ha cambiado para la cuatro veces nominada al Óscar es el trabajo arduo que se requiere para hacer un show de televisión. “La mayoría de las cintas en las que he participado son muy pequeñas, y en las grandes producciones que he estado he tenido pequeños papeles, así que mi ritmo es de seis semanas si hago una cinta de poco presupuesto.

Pero esto es como una competencia, los días son muy largos. Tomaba lecciones de baile los fines de semana y grababa durante la semana, así durante seis meses”, recuerda.

Desafío. Ponerse en los zapatos de Gwen, quien fuera esposa y colaboradora del reconocido director Bob Fosse (All that Jazz, Cabaret) fue todo un reto para la ganadora del Globo de Oro.

No solo porque debía encarnar a una persona de la vida real, sino porque tuvo que reconectarse con su faceta musical, que ya tuvo oportunidad de explorar en cintas como Mi semana con Marilyn y El Gran Showman, además de la obra Cabaret.

“Bailar me ayudó a descubrir que me gusta mucho, y no es que ahora sea la mejor del mundo, sino que ahora mi deseo de mejorar es muy fuerte. Es como una meditación, como si perdieras la conciencia y tu sentido crítico. Por ese periodo es como si entraras en otro tipo de energía”.

Michelle Williams y Mark Wahlberg en una escena del filme.

Aunque conocía de la existencia de la bailarina, no estaba familiarizada con su trayectoria, por lo que descubrir que fue la mejor de su época la sorprendió por completo. Mostró una gran tenacidad para superar el raquitismo que padeció en su infancia y se esforzó para hacer frente a un matrimonio abusivo y a las convenciones sociales de su época. “Permanecieron casados hasta que él murió, nunca se separaron legalmente. Hubo un amor indestructible, duradero, pero se liberó lo más que pudo. Vivieron una vida apartada, con límites y hábitos más sanos. No se quedó con él, tuvo su propia vida. Siguieron unidos creativamente porque cuando eres una bailarina necesitas un coreógrafo, alguien que libere ese talento en ti, y eso es lo que él hizo para ella y para otros”, reflexiona.