El Mundial, la “pausa de hidratación” que hace sostenible el alto desempeño e impulsa la cultura organizacional

“El bienestar no compite con el desempeño; es una de las condiciones que lo hace sostenible.”

  • Actualizado: 22 de julio de 2026 a las 20:28 -
El Mundial, la “pausa de hidratación” que hace sostenible el alto desempeño e impulsa la cultura organizacional

Por Allan Fú.
Gerente de Estrategia, Transformación y Talento
Grupo Ficohsa

Mientras el mundo debate si las pausas de hidratación están cambiando el fútbol, no puedo evitar preguntarme si las organizaciones necesitamos nuestras propias pausas. No para interrumpir el trabajo, sino para cuidar a las personas que hacen posible los resultados.

El verdadero debate no es si duran tres minutos más o tres minutos menos. La pregunta de fondo es otra: ¿es posible sostener un desempeño extraordinario sin cuidar a quienes lo hacen posible?

Durante años, muchas organizaciones y líderes han asociado el alto rendimiento con agendas saturadas, reuniones interminables y la falsa idea de que detenerse es perder productividad. Pero el fútbol de más alto nivel nos recuerda algo diferente: incluso cuando está en juego el campeonato del mundo, existe un momento para recuperar el aire, ajustar la estrategia y cuidar a las personas.

Tal vez el liderazgo del futuro no se mida por la capacidad de exigir cada vez más, sino por la sabiduría de reconocer cuándo un equipo necesita una pausa para volver a rendir al máximo. Porque el bienestar no compite con el desempeño; es una de las condiciones que lo hace sostenible.

¿Por qué los equipos de alto rendimiento necesitan una “pausa de hidratación”? En los partidos del mundial, cuando la intensidad está al límite, el árbitro detiene el juego para una pausa de hidratación. Los jugadores no se rinden; simplemente recargan energía, se alinean con sus compañeros y bajan las pulsaciones para encarar el resto del partido con la mente clara. En las organizaciones pasa exactamente lo mismo, pero a veces olvidamos hidratar el cerebro. Un famoso estudio realizado por Microsoft (Human Factors Lab, 2021) demostró con mapas cerebrales que trabajar o hilar reuniones sin parar acumula un estrés masivo en nuestro cerebro. Sin embargo, introducir micro pausas provoca un reseteo cognitivo inmediato. Estas pausas para conectar no son tiempo perdido. Son las pausas de hidratación que nuestros equipos necesitan para no quemarse antes del minuto 90 y asegurar la victoria en los proyectos más exigentes.

Los invito a que miremos el Mundial 2026 como el fenómeno social que transforma temporalmente la vida dentro de las organizaciones y a que juntos reflexionemos en cómo algo que muchas organizaciones ven como una distracción, bien gestionado, puede convertirse en uno de los mayores catalizadores de cultura organizacional.

Aprovechemos entonces, los momentos que espontáneamente unen a las personas, ya que, en este caso, el mundial no solo une a millones de aficionados frente a una pantalla; también reúne a equipos de trabajo alrededor de una emoción compartida. Quizá el reto no sea evitar estas pausas, sino a aprender a convertirlas en conversaciones que fortalezcan la confianza, el sentido de pertenencia y la cultura que queremos construir.

Para ello, vale la pena detener el juego tres minutos para cuidar a las personas, no para tomar agua, sino para conversar, reconocer, celebrar, conectar, aprender, respirar y volver a conectarse, eso es cultura.

Cuando las personas experimentan emociones positivas compartidas, como celebrar un gol o comentar un partido, el cerebro libera neurotransmisores asociados con el bienestar y la conexión social. Estos momentos fortalecen la confianza entre colegas y generan un sentido de pertenencia que difícilmente se construye en una reunión formal.

Lo que las personas ven, versus lo que en Grupo Ficohsa vemos.
→ Lo que ellos ven: Quinielas
Lo que nosotros vemos: Conversaciones entre personas que normalmente no interactúan.
→ Lo que ellos ven: Pantallas para ver los partidos
Lo que nosotros vemos: Sentido de comunidad y emociones compartidas.
→ Lo que ellos ven: Intercambio de vistas
Lo que nosotros vemos: Colaboración espontánea y reciprocidad<br /> → Lo que ellos ven: Pláticas sobre los partidos
Lo que nosotros vemos: Conexiones informales que fortalecen la confianza
→ Lo que ellos ven: Celebración de un gol
Lo que nosotros vemos: Reconocimiento colectivo

Tal vez el mayor aprendizaje que nos deja este Mundial no esté en los goles ni en las tácticas, sino recordarnos que incluso en la competencia más exigente del planeta hay espacio para detenerse, respirar y seguir jugando mejor.

“El bienestar no compite con el desempeño; es una de las condiciones que lo hace sostenible.”

Allan Fú es un ejecutivo con más de 20 años de experiencia liderando estrategias de transformación organizacional, cultura, talento, comunicación y posicionamiento de marca en sectores como banca, seguros, telecomunicaciones, cooperación internacional y agencias de comunicación.
A lo largo de su trayectoria ha acompañado procesos de cambio e innovación en organizaciones de alcance regional e internacional, impulsando iniciativas que fortalecen la estrategia del negocio, el liderazgo, la experiencia del colaborador y el desarrollo del talento.
Actualmente se desempeña como Gerente Regional de Estrategia, Transformación y Talento en Grupo Ficohsa, donde lidera iniciativas orientadas a acelerar la transformación organizacional y desarrollar capacidades que permitan construir una cultura de alto desempeño centrada en las personas y el cliente.

Únete a nuestro canal de WhatsApp

Infórmate sobre las noticias más destacadas de Honduras y el mundo.
Redacción web
Redacción
redaccion@laprensa.hn

Artículo elaborado por el equipo periodístico de Diario LA PRENSA.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias