01/04/2026
12:01 AM

La revolución Martinelli

“Éste no es un gobierno de políticos, sino que está manejado con una visión empresarial, algo nunca visto antes en la historia panameña”.

    “Éste no es un gobierno de políticos, sino que está manejado con una visión empresarial, algo nunca visto antes en la historia panameña”.

    Así reconoce el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli -un exitoso empresario de los supermercados y con uno de los patrimonios más extensos del país- su filosofía de gobierno basada en armar equipos, definir objetivos y tomar decisiones. “Los Gobiernos latinoamericanos no toman decisiones. Nosotros sí. Ésa es la diferencia entre un gobierno empresarial y un gobierno político. Si nos equivocamos, perfecto, reculamos y vamos de nuevo”.

    Martinelli encarnó esa visión nombrando principalmente a hombres de negocios en puestos claves de su gobierno -el gabinete Incae, como le llaman algunos en Panamá en alusión a que muchos vienen de esa escuela de negocios-.

    No obstante, el estilo de gobierno está chocando con las instituciones políticas del país y, ante el rechazo social, ha tenido que recular en varias ocasiones. La más reciente generó una enorme protesta que terminó con dos muertos y centenares de heridos, una novedad en Panamá, un país de 3.4 millones de habitantes y un PIB anual de $25,000 millones.

    “Ese episodio demostró lo disminuido que está el Legislativo: no es un órgano de debate, sino un mero instrumento del ejecutivo”, dice el analista Jorge Isabel Blandón Padre, un veterano de la política panameña. La suspensión de la procuradora general de Panamá, acusada por un supuesto caso de abuso de autoridad por la Corte Suprema, también se ha interpretado como una presión indebida del Ejecutivo en el Poder Judicial.

    De hecho, las organizaciones sociales y la propia prensa están reemplazando a los partidos en su rol de oposición, haciendo surgir nuevos liderazgos más extremos.

    “Las reformas y propuestas van en sentido correcto, pero la imposición de ellas sin un diálogo social genera un desorden innecesario”, dice como observador privilegiado el presidente de una gran multinacional que opera desde Panamá, pero que prefirió omitir su nombre.

    Prosperidad

    Los asesores del Presidente están conscientes de la situación y buscan cómo darles un cauce más institucional a las iniciativas presidenciales.

    No obstante, Martinelli, que cuando presidía su cadena de supermercados también mostraba un estilo personalista de gestión, cuenta con tres grandes ventajas que le dejan un amplio campo de acción: apoyo popular que no baja del 60%, un desempeño económico inédito y un plan de inversiones en infraestructura que hace ilusionar con un salto en la productividad del país en varias áreas. “Queremos avanzar rápido al desarrollo”, dice Martinelli.

    El optimismo viene también por las obras de ampliación del Canal que permitirán duplicar el tránsito de carga. El proyecto demandará $5,250 millones y reportará nuevos empleos en 2011 y 2012. Mientras, los servicios portuarios, comerciales y logísticos se están preparando para responder al incremento.

    Además, el Gobierno encargó a la consultora McKinsey un plan estratégico para desarrollar la economía. “Lo que hicimos fue determinar cuatro sectores identificados como motores de crecimiento, en los que fuéramos competitivos a nivel global y que tuviesen la capacidad de distribuir riqueza a lo largo del territorio”, dice José Domingo Arias, viceministro de Comercio Exterior.

    McKinsey determinó un plan de $13,600 millones -que representa al 50% del PIB del país en inversiones-, enfocado mayoritariamente en infraestructura, con el objetivo de promover la industria logística y la turística, la agroindustria y la banca. El Ejecutivo espera que las obras empiecen en este segundo semestre de 2010.

    Tributos claves

    El Gobierno espera el proceso sin déficit fiscal, sin presionar el abultado monto de la deuda panameña ni poner en riesgo el flamante grado de inversión obtenido por el país.

    Para ello, ya se realizaron tres reformas fiscales en los últimos años: un alza al IVA, un alza a los impuestos a los dividendos, a la Zona Libre de Colón, además de una reducción de los impuestos personales y los corporativos.

    Esas reformas incluyen alzas a sectores que estaban beneficiados tributariamente como aerolíneas, bancos, casinos, puertos y otras industrias.

    La agenda del Gobierno incluye otras iniciativas que afectan directamente al sistema político, aunque no impliquen pérdida de popularidad.
    Pese a que rechaza rotundamente un interés en ir a una reelección, Martinelli le da un sentido histórico a su mandato, con lo que explica las tensiones. “Para mí era muy fácil poner control automático, pero eso no cambiaba nada. La gente quiere que las cosas cambien, pero quiere que el resto cambie, no uno mismo. El cambio es muy duro, pero hay muchas cosas que cambiar para conseguir nuestro objetivo de ser la economía más dinámica de América Latina”.

    Fechas

    La economía panameña no sufrió grandes daños con la crisis financiera global. El poderoso sistema financiero demostró solidez y una cauta gestión de riesgos durante la crisis. El Canal de Panamá redujo los volúmenes de carga en 2009, pero aumentó sus ingresos en términos de valor. La inversión privada aumentó 25% en 2009 y en 2010 está a niveles de 2007, el año récord en esta materia. Según cifras del Gobierno, en este momento se construyen 8,000 habitaciones de hoteles en el país.

    El consumo ha ido creciendo, reflejo del explosivo crecimiento en el parque automotor de la Ciudad de Panamá y en nuevos centros comerciales. El PIB creció en torno a 3.5% en 2009 -aún no se publica la cifra oficial de la Contraloría- y durante el primer semestre creció en 6.1%. “No debería sorprendernos que terminásemos creciendo al 7% en 2010”, dice Alberto Vallarino, un exitoso ex banquero que vendió su banco Banistmo al grupo financiero HSBC por US$ 1,770 millones en 2006 y quien ahora funge como responsable de las finanzas públicas del país. “De hecho es muy agradable ser ministro de Economía de Panamá en estos días”.