La tasa de inflación registrada de enero a mayo fue histórica, 5.5%, la más elevada de esta década, tendencia que se prevé se mantendrá en el transcurso de 2008. Además, el índice de Precios al Consumidor, IPC, de mayo también reportó una tasa récord, de 1.8%, también la más alta de ese mes a partir del año 2000.
El presidente del Banco Central de Honduras, BCH, Edwin Araque, había proyectado cerrar este año con una inflación menor a un dígito, lo que muchos expertos en la materia consideran que es imposible de alcanzar por las alzas de precios de varias materias primas en el mercado internacional y de los derivados del petróleo, a lo que se suma los constantes aumentos internos de los productos de consumo básico y de los carburantes.
Alimentos
Los alimentos han sido el rubro que más ha contribuido con la espiral inflacionaria registrada en los primeros cinco meses de este año. En enero, su aporte fue de 20%, en febrero aumentó a 30.9%, en marzo se disparó a 53.3%, en abril subió ligeramente a 55.2% y en mayo bajó a 40.3%.
Entre los productos de consumo básico que mayores incrementos han observado están los granos básicos -maíz, arroz y frijol-, los lácteos -queso, quesillo y mantequilla-, la leche en polvo y fluida, vegetales, frutas, carnes de res, cerdo y pollo.
Combustibles y electricidad
Estos dos sectores también han contribuido con la inflación acumulada de 2008, ya que la energía eléctrica, según la Enee, subió 27%, aunque los consumidores han denunciado que en muchos casos los incrementos alcanzaron hasta 120%, sobre todo los que facturan arriban de 500 kilovatios hora al mes.
Desde el pasado 6 de abril, el Gobierno ha ajustado los precios al consumidor de los derivados del petróleo, sobre todo el diésel -dos lempiras cada ocho días- y la gasolina superior -un lempira-, bajo el argumento de reducir de forma gradual el subsidio.
Revisión
Araque ha manifestado que el directorio del Banco Central de Honduras ajustará el IPC, pues de acuerdo con el Programa Monetario 2008-2009, la meta oscila entre 9 y 10%. La revisión se hará después de conocer los resultados del primer semestre, o sea, a comienzos de julio.
La secretaria de Finanzas, Rebeca Santos, ha expresado que el Fondo Monetario Internacional deberá ser más flexible en cuanto a las metas indicativas programadas en el acuerdo “stand by”.
“La política monetaria tiene como objetivo limitar la inflación a un dígito”, reza el comunicado del programa firmado con el FMI el pasado 8 de abril.
El objetivo del acuerdo económico del Gobierno es preservar el alto crecimiento económico (5-5.5%) y contener la inflación (9 y 10%), a pesar del entorno externo menos favorable. Sin embargo, lograr esas metas es difícil por los factores internos y externos.
La cadena
Los precios internacionales del combustible van en alza permanente. Microempresarios anuncian alzas o su extinción.
El Gobierno aplicó tarifas de hasta 120% en ajuste por combustible en las facturas de la energía eléctrica.
Los precios de producción se han trasladado al consumidor final, dejando productos de la canasta básica fuera de su alcance.