El entrenador del Barcelona, Pep Guardiola, ha subrayado hoy que el de mañana es 'un partido de hombres; de los de verdad', y que su equipo está preparado para asumir el reto de superar al Valencia y alcanzar la duodécima final desde que se sienta en el banquillo azulgrana.
'A la gente solo quiero decirle que, aunque hayamos ganado muchos títulos, estos jugadores quieren llegar a una nueva final. Nosotros nos presentaremos mañana para intentar hacerlo. Los valientes que quieran acompañarnos, serán bienvenidos', ha manifestado.
Guardiola tiene la dudas para este partido de Iniesta, Pedro y Sergio Busquets. La plantilla hará un último entrenamiento mañana por la mañana. 'Después acabaremos de perfilar la convocatoria, porque es un partido muy exigente y necesitamos gente en plenas condiciones', ha explicado.
El técnico del conjunto azulgrana, que ha negado ocultar información sobre el estado de los lesionados para despistar al contrario, ha adelantado que 'si mañana fuera una final, ningún de ellos (los tocados) se lo perdería', pero que al no ser así, puede permitirse reservar a alguno de sus efectivos para la visita liguera al campo de Osasuna.
En este sentido, ha negado ocultar información sobre el estado de los lesionados.
A Guardiola no le da miedo un Valencia que vendrá al Camp Nou a plantear un partido agresivo, tal como ha anunciado su técnico, Unay Emery. La mejor receta para contrarrestar eso es tener la posesión del balón: 'Nosotros intentamos conectarnos a través de la pelota. Es la mejor manera de desordenar al contrario'.
Regar el campo ayuda a lograr este objetivo, pero el de Santpedor ha adelantado que quizá no pueda hacerse en esta ocasión, 'porque si mañana hace mucho frío el césped se helará, como ocurrió contra la Real Sociedad'.
Emery ordenó no regar el césped de Mestalla en el partido de ida y Guardiola se quejó. Hoy ha pedido disculpas por ello y ha reconocido que 'en su casa, cada cual puede hacer lo que quiera'.
El entrenador barcelonista no ve un partido de 0-0, por lo tanto entiende que, para hacer valer el 1-1 de la ida, su equipo tendrá que ganar.
Mejor hacerlo en el tiempo reglamentario, porque si hay prórroga y penaltis, los jugadores azulgranas tendrán que enfrentarse al temido Diego Alves, un guardameta que tiene más de un 60 por ciento de acierto a la hora de parar penas máximas.
Guardiola ha explicado que el preparador de porteros, Juan Carlos Unzué, ha estudiado a Alves, como hace con el resto de metas, pero que sus jugadores no ensayarán penaltis.
'Es una cuestión de hábito: el que más tira, más seguridad tiene. Y sobre todo de estar convencido, de no tener dudas de cómo tirarlo. Llegar a los penaltis es una posibilidad que está ahí y, si se da, la afrontaremos. En ese momento, solo los fuertes son capaces de tirarlo', ha sentenciado.
Por último, aseguró echar de menos a Keita, en la Copa de África, y se mostró orgulloso tanto de su aportación con Malí como con el hecho de pedir el cese de la violencia en su país, prácticamente inmerso en una guerra civil.
'Seydou ha vuelto a demostrar el tipo de persona que es. Primero felicitarlo por llevar a su equipo a 'semis' de Copa de África, por tirar el quinto penalti. Después de una rueda de prensa ya lo dice todo. Se están matando entre ellos y pide que paren, es el capitán de su selección y lo he dicho miles de veces y no me cansaré de decirlo, es una joya tenerlo y le echamos en falta', aseguró.