30/05/2024
05:21 PM

Gracias 'Matador', el fútbol te lo agradece

La noche fue triste y el amanecer lo será mucho más, porque el fútbol hondureño se quedó sin uno de sus más grandes ídolos. Wilmer Velásquez se retiró tras 18 años de brillante trayectoria.

La noche fue triste y el amanecer lo será mucho más, porque el fútbol hondureño se quedó sin uno de sus más grandes ídolos. Cuando Wilmer Velásquez abandonó la cancha del estadio Olímpico se apagó la estrella que durante casi dos décadas iluminó su brillante carrera de futbolista como jugador del Olimpia.

El 2-0 recibido anoche contra Marathón y el subcampeonato no le quitan lustre. El Matador le dijo adiós al fútbol activo después de 18 años de participación activa con el mimado blanco Olimpia, al que se dedicó en cuerpo y alma y al que le prodigó toda su juventud, todo su talento y todo ese esfuerzo sobre el que construyó su legado como uno de los últimos grandes ídolos del fútbol catracho.

A sus 36 años, con muchos sueños cumplidos y abundantes páginas que hablan de sus proezas, Wilmer decidió poner fin a su dilatada carrera profesional llevándose el recuerdo de todos los que lo admiramos y aplaudimos sus proezas y conquistas enchufado con la 11 del club de sus amores.

Se me viene a la mente su imagen semi-arrodillado, con la mano izquierda en el pecho y la otra con el dedo índice apuntando al cielo, como agradeciendo a Dios, después de cada gol.

El atacante siempre tuvo ese acuerdo y siempre como buen cristiano que es, reconocía con toda humildad que, “la obra es del Señor”, cuando los periodistas lo halagaban después de cada partido.

Ese detalle me hizo reparar profundamente en el mensaje que nos dejaron ver su amada esposa Nuria y sus queridos retoños, en las camisetas blancas que lucieron en su despedida.

“Por gracia de Dios fuiste, eres y seguirás siendo grande “Matador”.

Nació para triunfar

El ídolo de la Ultrafiel nació en la población de San Alejo, en el municipio de Tela, Atlántida, donde dio los primeros pasos de su admirada carrera.

Con 19 años debutó en primera división con el Olimpia, derrotado por el Real España, 3-0. Desde entonces se escribieron cientos de páginas y se llenaron horas de espacios radiales y televisivos con las hazañas de El Matador, hasta ayer, cuando la noche sampedrana lloró su sentida despedida.

Con el Olimpia disputó catorce finales de las cuales ganó 8 y perdió 6. Durante su carrera anotó 237 goles, de ellos 196 en campeonatos y torneos de la Liga Nacional y 18 en competiciones de la Concacaf.

Con la Selección Nacional registra 35 goles y como seleccionado olímpico 5.

Wilmer no fue muy afortunado jugando como legionario en el extranjero pero, donde fue dejó huella como amigo del gol.

Su mejor cosecha en suelo extraño fue con el Deportes Concepción de Chile donde convirtió 8 tantos, con el Sport Recife de Brasil donde también actuó José “El Chepo” Fernández anotó 1 y con los tapatíos del Atlas en México, 1.

No cabe duda que Wilmer nació iluminado. Nació para triunfar. Pero es de reconocer que todos sus triunfos y sus glorias fueron logradas con trabajo, con esfuerzo y mucha dignidad, nadie le regaló nada. En este triste amanecer hoy nosotros sólo podemos decir: ¡Gracias Wilmer, el fútbol te agradece!

Además

La Liga Nacional y el Marathón aprovecharon el último partido de la final para reconocerle los méritos ganados en toda su carrera.

Wilmer Velásquez se despidió del fútbol activo con lágrimas en los ojos, rodeado de su esposa Nuria, sus hijos, padres y demás familiares.