El fútbol es un libro abierto lleno de capítulos, buenos y malos, alegres y tristes, increíbles y otros muy curiosos, como los que protagonizó el emblemático ex carrilero del Vida, René Arturo David Martínez, en su larga trayectoria de 14 años como jugador profesional.
“Pupa”, como era conocido el recio defensor, se hizo famoso por su juego rudo y fuerte, el prototipo de esos jugadores a los que se les puede burlar una vez, pero no dos. ése era su sello particular dentro de la cancha, fuera de ella fue siempre muy simpático y amigable.
Con el Vida, el equipo de sus amores, recorrió las canchas nacionales donde siempre se hizo respetar exigiéndose por entero en la marca implacable de sus rivales. Muchas veces soñó levantar la copa vestido de rojo y no se le dio, pero el destino quiso que lo consiguiera con el equipo más popular del país, el Olimpia, donde “llegué por error”.
Después de que Daniel Zapata -en ese tiempo el mejor defensor derecho del país- se quedó “mojado” en los Estados Unidos tras un partido amistoso con la Selección Nacional, el club blanco buscó a alguien que lo pudiera suplir y puso la mira en otro defensa del Vida, Norberto Martínez.
Sin embargo, la directiva del Vida envió a “Pupa” y los albos se equivocaron en el papeleo y los inscribieron.
Así comenzó su aventura con el mimado León. Con el tiempo los albos aceptaron su equivocación y a “Pupa” no le quedó más que cumplir su contrato y al final no defraudó porque contribuyó para que el club merengue agregara una estrella más a su brillante historia.
“Pupa” comenzó su carrera con el Vida, siendo un adolescente ilusionado con vestir la camisa del Vida lo que finalmente logró cuando los directivos lo llamaron a firmar su primer contrato como profesional recibiendo como prima una bicicleta. Pero él estaba feliz porque al fin podía ponerse la camisa del equipo de sus amores.
Durante su permanencia en el campamento cocotero vio desfilar a muchos técnicos y jugadores nacionales y extranjeros, pero siempre se mantuvo inamovible en su puesto y dentro de la institución porque fue respetuoso y muy dedicado a su trabajo. “Nunca me quejaba en los entrenamientos, incluso los técnicos me ponían como ejemplo ante los jóvenes, les decían que aprendieran de mí, corría como un avestruz y siempre estaba disponible a todas las sesiones de trabajo”, explicó.
Decidió retirarse del fútbol a los 36 años porque el Vida no le pagó su salario, incluso, considera que el presidente de entonces, Hugo D´Cuire, lo irrespetó al decirle que estaba de salida y que si quería regresar al club sería bajo la condición de una rebaja de salario, lo que no aceptó.
¿Cuántas temporadas jugó en el Vida?
Jugué 14 temporadas, llegué en 1986 y debuté contra Motagua, recuerdo que ganamos 1-0 y jugamos un gran partido.
¿Alguna anécdota?
Cuando se cayó del banco el técnico Rafael Núñez, él dirigía los entrenamientos sentado porque no podía hacerlo de otra manera por su obesidad, entonces fue cuando se fue abajo, tuve que salir de los entrenamientos porque no podía contener la risa, aunque después me puse serio porque si no me multaba.
Martínez guarda muchas fotografías de su ex equipo.
Desde niño quiero al Vida, en esa institución nací y jugué 14 temporadas, creo que es uno de mis cinco grandes amores que tengo en la vida.
¿Es cierto que firmó contrato a cambio de una bicicleta?
Podría decir que sí porque cuando llegué al club había facilidades de adquirir una, el presidente Rafael Jaar tenía un negocio fuerte y vendía bicicletas, sin embargo no me la regaló porque al final me la cobró del salario. Marathón, Victoria y Petrotela querían que jugara con ellos pero decidí quedarme en el Vida porque estaba con mi familia y vistiendo la camisa de mi equipo.
¿Cuál fue su primer salario?
175 lempiras. En aquel tiempo me ajustaba porque el dinero valía. Ahora los jugadores ganan grandes suledos pero algunos no saben qué hacer y equivocan el camino en muchas cosas innecesarias.
¿Se comenta que jugó con Olimpia por equivocación o error?
Sí, por la forma en que se manejó el asunto, aunque mi nombre salió en la primera plana de La Prensa, donde decía claramente que Olimpia me pedía. Recuerdo que en ese tiempo la Selección estaba jugando en Nueva Orleáns y Daniel Zapata se quedó ilegal, por eso Olimpia me llamó a petición de Chelato Uclés.
¿Dicen que Olimpia quería a Norberto Martínez y el Vida lo envió a usted porque a él no lo quería ceder?
Eso sí es cierto, aunque después Norberto se integró al club. La gente no debe olvidar que el Vida siempre ha sido vitrina para Olimpia, porque de allí contrataron a Mario Peri, José Fernández y Rudy Williams.
¿Cómo lo trató el fútbol?
De maravilla, este deporte me dio sorpresas y le estoy muy agradecido, los jugadores deben ponerse a pensar que esta carrera es corta y deben aprovechar si quieren lograr cosas importantes.
¿Por qué decidió retirarse?
Porque en el Vida no me pagaron. El presidente Hugo D´ Cuire me dijo que firmara nuevamente con el club por una cantidad inferior y que olvidara la deuda anterior, eso me molestó mucho, por eso me retiré.
¿Lo irrespetaron?
Hugo D’ Cuire me quería bajar el salario y no me pagó lo que me debía, pero en el mundo todo se paga.
¿Guarda algún tipo de resentimiento?
No, nunca he sido rencoroso, los hijos de Dios no debemos de tener ese tipo de sentimientos porque la vida es bonita y hay que saberla apreciar sin rencor en el corazón, porque eso envenena la sangre.
La gente considera que usted fue un jugador mal intencionado...
Quiero que nadie me guarde rencor. Nunca fui mal intencionado, lo que pasa es que yo siempre jugaba fuerte pero iba a la pelota, sin mala intención. Tengo claro que el fútbol es para hombres y no para salvajes.
¿Alguna vez fracturó a alguien?
Sólo a Francisco Pavón en un clásico contra Victoria. él se quebró solo porque ni siquiera lo marqué, sólo me le paré enfrente y se lesionó, creo que me tuvo miedo porque escuchaba cosas de mí y además venía empezando su carrera.
¿A qué se dedica?
Trabajo en Don Julio, tengo dos años de laborar allí, me han tratado bien. Viajo todas las semanas a San Pedro para jugar con el equipo de la empresa.
Anotó un autogol en el partido contra Broncos la temporada que el Vida peleaba descenso. ¿Cómo se sintió?
Muy mal, no pude dormir en tres días. Eso lo tengo grabado en la mente, había mucha brisa en Choluteca y cuando quise despejar, la pelota se fue al fondo de nuestro propio marco, en ese momento quería que la tierra me tragara porque estábamos descendiendo. El técnico Rafael “Paciencia” Núñez me dijo que con ese tipo de errores nadie nos salvaba del descenso, pero al final mantuvimos la categoría y se fue Real Maya.
¿Sufrió mucho en el Vida?
Muchísimo porque la afición es muy exigente y siempre quiere ganar, lo importante es que nunca tuve problemas con ningún aficionado ni con los periodistas.
¿Por qué nunca integró una Selección?
Los técnicos nunca se fijaron en mí porque era un jugador recio, pero no me quejo porque estuve muchas veces en el equipo de las estrellas.
¿Cómo le gusta que la gente lo recuerde?
Como lo hacen hasta ahora. La gente me mira y me saluda con cariño, nadie me dice cosas feas y eso es digno de agradecer. Quiero que todos me miren como lo que soy, una persona humilde y trabajadora.
“Pupa” Martínez lideró muchas generaciones como capitán del Vida.