29/11/2022
07:44 AM

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Dramático relato de la catástrofe en Indonesia: “Hubo aficionados que murieron en brazos de jugadores”

Javier Roca, técnico del Arema FC, narra los momentos de terror que se vivieron en el estadio donde murieron más de un centenar de personas.

Malang, Indonesia.

“Hubo aficionados que murieron en brazos de jugadores”, contó este domingo a la radio española Cadena Ser el entrenador chileno del club indonesio Arema FC, Javier Roca, al relatar cómo vivió en el estadio Kanjuruhan de Malang la avalancha que provocó al menos 174 muertos.

“Tras el partido me fui al vestuario y algunos jugadores se quedaron en el campo. Al volver de la rueda de prensa me encontré con la tragedia y con el caso dentro del estadio. Los muchachos pasaban con víctimas en brazos”, explicó Javier Roca, técnico del equipo local en el partido de la tragedia.

“Lo más terrible fue cuando entraban víctimas a ser atendidas por el médico del equipo. Entraron unas veinte personas y fallecieron cuatro. Hubo aficionados que murieron en brazos de jugadores”, añadió.

Los incidentes comenzaron cuando aficionados del Arema FC saltaron al césped del estadio de Kanjuruhan, en Malang, después de la derrota de su equipo por 2-3 contra el Persebaya Surabaya en la Primera División del fútbol de Indonesia.

La policía trató de dispersar a los aficionados y devolverles a la grada mediante el uso de gases lacrimógenos tras la muerte de dos agentes, lo que provocó avalanchas y movimientos incontrolados.

“Estoy destrozado mentalmente. Siento una carga muy fuerte, incluso responsabilidad. Los resultados mandan y determinan lo que pasa al acabar. Si hubiésemos empatado, esto no hubiese pasado”, dijo.

“Quedó demostrado que el estadio no estaba preparado, no esperaban un caos de tal magnitud. Fue una avalancha. Nunca había pasado nada así en el estadio, y se vio colapsado por la cantidad de gente que quería huir. Creo que la policía se extralimitó, aunque no estaba en el campo y no viví el desenlace. Viendo las imágenes, quizás podrían haber usado otras técnicas”, añadió Roca en su entrevista a la Cadena Ser.

“No hay ningún resultado, en ningún partido, por muy importante que sea, que merezca la pena por una vida”, sentenció.

Varios supervivientes describieron cómo los espectadores en pánico se aglomeraron cuando les lanzaron gases lacrimógenos.

Aficionados ayudaron a cargar a otros hinchas que fueron afectados durante la mortal estampida.

“Los policías dispararon gas lacrimógeno y automáticamente la gente corrió para salir, empujándose unos a otros, y eso causó muchas víctimas”, declaró a AFP, Doni, un espectador de 43 años que declinó revelar su apellido.

REACCIONES

El presidente indonesio, Joko Widodo, ordenó revisar la seguridad en los estadios tras la tragedia. En un mensaje por televisión, pidió al ministro de Deporte y Juventud, la policía nacional y la asociación local de fútbol “realizar una evaluación a fondo de los partidos de fútbol y los procedimientos de seguridad”.

El director de un hospital dijo a una televisión local que entre las víctimas hay un niño de cinco años.

Imágenes captadas dentro del estadio durante la estampida mostraron gran cantidad de gas lacrimógeno y gente subiendo a las vallas.

Amnistía Internacional llamó a que se efectúe una investigación sobre por qué se utilizó gas lacrimógeno en un espacio cerrado.

Dos hombres evacúan a una niña durante el enfrentamiento entre aficionados en el estadio Kanjuruhan.

“El gas lacrimógeno sólo debe ser usado para dispersar multitudes cuando hay violencia generalizada o cuando otros métodos han fallado. Se debe advertir a la gente que el gas lacrimógeno va a ser utilizado para permitirle que se disperse”, indicó en un comunicado.

En Yakarta, unos 300 aficionados al fútbol, entre ellos varios “ultras”, se congregaron para una vigilia fúnebre delante del estadio Gelora Bung Karno, el más grande de Indonesia. Algunos gritaron “asesinos” y lanzaron fuegos artificiales como protesta.

VIOLENCIA PERSISTENTE EN LOS ESTADIOS

Otras imágenes divulgadas en redes sociales muestran a personas insultando a los policías, que se resguardaban con escudos.

El estadio tiene capacidad para 42.000 personas y según las autoridades estaba lleno. La policía indicó que unas 3.000 personas invadieron la cancha.

El ministro indonesio de Deporte y Juventud, Zainudin Amali, se disculpó por el incidente y prometió investigar las circunstancias de la estampida.

Según reportes de la prensa local e imágenes, la Policía usó fuerza excesiva en la invasión de aficionados.

LA FIFA SE PRONUNCIA

El presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) Gianni Infantino, calificó lo ocurrido de “tragedia más allá de lo imaginable”.

La Asociación de Fútbol de Indonesia (PSSI) suspendió los partidos de fútbol por una semana, prohibió al Arema FC organizar encuentros en casa para el resto de la temporada y anunció que enviará un equipo investigador a Malang para determinar las causas de la tragedia.

Igualmente, el presidente de la Confederación Asiática de Fútbol, Salman bin Ibrahim al Jalifa, dijo estar “profundamente conmovido” por la tragedia ocurrida en Indonesia, “un país que ama el fútbol”.

Indonesia tiene previsto organizar el Mundial Sub-20 de la FIFA en mayo en seis estadios del país. El de Malang no está incluido en el torneo.

Elementos de fuerzas armadas también se vieron involucrados en los disturbios.

Los partidos de la liga española de fútbol de este domingo estarán precedidos de un minuto de silencio “para mostrar condolencias al pueblo indonesio”, indicaron la Liga y la federación española (RFEF).

La violencia entre aficionados del fútbol es un problema en Indonesia, donde las fuertes rivalidades han desatado numerosos enfrentamientos mortales.

En algunos partidos, la tensión es tan patente que los jugadores de los grandes equipos deben viajar bajo una fuerte protección.