Las evaluaciones permiten acreditar las competencias adquiridas por jóvenes y adultos fuera de las aulas para que puedan completar el noveno grado y continuar su formación en educación media.
El proceso contempla pruebas psicométricas y toxicológicas realizadas fuera del Congreso Nacional, como parte de los requisitos establecidos para optar a los cargos
A esto se suma la escasa representación juvenil en los espacios de decisión, y un imaginario social que presenta la vida urbana como sinónimo de progreso.
El último aspecto que se ha de considerar son las circunstancias tentadoras que colocan a las personas bajo presiones cuya fuerza de voluntad no siempre puede superar.