Durante décadas, Don Lalito se desempeñó como canillita de LA PRENSA, recorriendo las calles del municipio con periódicos en mano y anunciando con su característica voz: “¡Prensa, prensa!”
La víctima fue identificada como Andrés Pérez Núñez, quien subió a un árbol de pino para cortar algunas ramas que podían interferir con el cableado eléctrico que estaba instalando