El mercado de automóviles de segunda mano es una opción atractiva para quienes buscan adquirir un vehículo sin pagar el precio de uno nuevo. Sin embargo, es un espacio donde no faltan las trampas.
Basta con tomarle una fotografía a un terreno o una casa y ofrecerla en redes sociales a precio de "gallo muerto" para que muchas personas caigan en la trampa