Una madre encontró el cuerpo sin vida de su niña de once años en un matorral de la comunidad de San Marcos de Curarén, departamento de Francisco Morazán.
Doña Natividad Méndez, originaria de San Marcos de Curarén, está resignada a que no recuperará la vida de su hija; pero exige que la Policía capture a un nicaragüense por ser el principal sospechoso de haberla violado y estrangulado.
La menor fue encontrada muerta por su progenitora el domingo a las nueve de la mañana en un matorral cercano, hasta donde supuestamente fue llevada por el degenerado sexual, al que sólo identificó con el nombre de Wilfredo.
Tras el reconocimiento legal practicado por empleados del Ministerio Público y equipos de la Policía Nacional, el cadáver fue trasladado a la morgue para la autopsia.
Mientras tanto, el presunto autor material del repudiable crimen huyó y todavía ayer la Policía no daba con su paradero.
Horrendo crimen
Con tristeza en su rostro, la señora Méndez relató que el domingo a las ocho de la mañana salió de su casa con su hija menor a hacer una diligencia en la oficina de una ONG que ayuda a los pobres de la zona.
Al llegar se dio cuenta de que la faltaba un documento, por lo que decidió mandar a la ahora extinta a recogerlos mientras ella esperaba su turno. Al ver que transcurría una hora y la pequeña no regresaba, se trasladó hasta su casa a buscarla, pero otra de sus hijas le manifestó que ya había salido.
De inmediato corrió a buscarla a la casa de otro familiar, pero la respuesta que recibió fue que no había llegado, lo cual le causó mayor preocupación.
En su desesperación, la acongojada madre se metió por unos matorrales y a las nueve de la mañana encontró el cuerpo inerte de su hija completamente desnudo y con un bejuco amarrado en el cuello.
Miembros de la familia se comunicaron con la posta policial del municipio de Curarén, de donde se desplazaron varios agentes a comenzar las pesquisas preliminares orientadas a capturar al malhechor.
Las autoridades hicieron el levantamiento del cadáver y agentes de la DNI, procedieron a empezar las averiguaciones.
La madre de la niña aseguró que tiene fuertes sospechas de que el responsable de la muerte y abuso sexual es un nicaragüense allegado a la comunidad, a quien encontraron en el trayecto cuando se dirigían a efectuar la diligencia.
Aseguró que muchas veces el individuo persiguió a sus dos hijas mayores con el fin de abusar sexualmente de ellas, pero nunca logró darles alcance y que lo mismo hizo con otras menores de la comunidad.
“Yo nunca me imaginé que hiciera algo con mi niña pequeña, pero yo me siento casi segura que fue él, porque huyó de la aldea”, expresó.