San Pedro Sula. Hasta hoy a las 9:00 am se conocerá el veredicto que emitirán los jueces de la sala 1 del Tribunal de Sentencia a los implicados en la masacre de 17 personas dentro de la zapatería Cristopher ocurrida el 7 de septiembre de 2010 en el barrio San Francisco de esta ciudad.
Ayer se reanudó el juicio oral y público contra Dani Danilo Díaz López o Edwin Humberto Díaz López, Scrapy, José Virgilio Sánchez Montoya, Pechocho, y Christian Josué Rivera Antúnez el Mudo, miembros de la mara 18.
La causa comenzó el lunes 22 de julio y estaba programada para culminar en cinco días, pero se tuvo que suspender debido a que la Fiscalía de Delitos contra la Vida no logró ubicar a uno de los testigos claves.
Los fiscales no lograron dar con el paradero del testigo protegido y fue por ello que durante el debate tuvieron que hacer uso de las declaraciones que dio durante la audiencia inicial.
El testimonio que el testigo daría ayer en el juicio era la prueba más contundente que el Ministerio Público tenía en contra de los tres implicados para que los jueces dieran una sentencia condenatoria.
En el juicio oral y público además compareció un técnico de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), quien fue el encargado del vaciado telefónico del celular de Christian Josué Rivera Antúnez, el que junto con un menor eran los que informaban a los cabecillas de la pandilla de los movimientos que se hacían en la zapatería Cristopher. El Ministerio Público acusó a los imputados de asesinato y tentativa de asesinato y pide 560 años de prisión. Según el expediente judicial, el objetivo de los pandilleros eran dos jóvenes que trabajaban como zapateros y que eran simpatizantes de la mara Salvatrucha.
Los dos jovencitos, quienes eran el objetivo, habían comenzado a vender droga en la zona y los líderes de la 18 fueron informados de lo que estaba aconteciendo, lo que desató su enojo y planearon la masacre. Por lo que, según las investigaciones, el móvil fue la pelea de territorio para la venta de droga.
Evidencias
Díaz López fue capturado en la colonia Ebenezer de Chamelecón y en la casa le encontraron un fusil 2.23 que concuerda con los tiros hallados en la camioneta Ford Escape, verde menta, utilizada el día que ocurrió la matanza, y con los casquillos levantados por Inspecciones Oculares en la escena del crimen. Sánchez Montoya fue arrestado en la colonia Planeta de La Lima y se le decomisó una pistola calibre 40 milímetros también utilizada en la masacre. Además en la camioneta se encontró hilo que se utilizaba en la zapatería y rastros de sangre de las víctimas. Durante el desarrollo del juicio, el Tribunal de Sentencia permaneció custodiado por unos 100 elementos de seguridad tanto militares como policiales.