Tegucigalpa, Honduras

La Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP) ejecutó inspecciones este viernes, en ocho terminales de transporte de Tegucigalpa, con el fin de prevenir y contrarrestar la extorsión.

Las autoridades informaron que esta operación también se realizó en los negocios que han sido perjudicados por grupos antisociales organizados.

Mario Fu, portavoz de la FNAMP dijo que la medida es para garantizar la seguridad a los conductores e iniciar investigaciones de dónde están saliendo las nuevas amenazas.

Recomendó a los dueños de comercios y empresarios del transporte interponer las denuncias correspondientes para hacer el seguimiento y captura de las personas vinculadas a maras y pandillas que están cometiendo el ilícito.

Entre el 30% y 40% de los ingresos pagan los negocios por extorsión.

La extorsión continúa siendo el principal problema al que se enfrentan los transportistas en el país.

La extorsión al sector está poniendo en jaque a los dueños de buses, quienes denuncian que cada vez son más las estructuras criminales que cobran el llamado “impuesto de guerra” o “renta” y que las que ya lo cobraban están pidiendo más dinero.

Wilmer Cálix, dirigente de buses urbanos en la capital, indicó que aproximadamente entre el 30% y 40% de los ingresos que reciben por dar el servicio se van en el pago de la extorsión.

“Las rutas por eso se están parando, porque no tienen cómo pagar, porque el ingreso está malo, entonces prefieren parar la ruta y no dar el servicio, ya no tiene de dónde pagar”, dijo.