Las lágrimas se conjugaron con alabanzas y con el Salmo 23 “Jehová es mi Pastor”, la Iglesia cristiana de esta ciudad y del país lloró ayer profundamente la partida física de uno de los líderes cristianos, cuyo ministerio iba en ascenso: el pastor Carlos Roberto Marroquín.
Todo el día de ayer, la iglesia donde él predicaba en el barrio Los Andes, Ministerios de Jesús, permaneció llena de cristianos que asistían a diario, de otros que seguían sus prédicas por televisión, de colegas abogados y ciudadanos de diferentes estratos sociales que no se imaginaron que el hombre que les daba aliento, los motivaba y les enseñaba a ver el amor de Dios estaba dentro de un ataúd.
Los jugadores de los equipos de fútbol de la Liga Nacional, del Real España y Platense, a los que también les transmitía optimismo, llegaron con rostros desencajados a agradecerle todas sus enseñanzas. “Nunca imaginamos que esto le pudiera pasar a un hombre dedicado a Dios. Jugamos el último partido de fútbol el domingo”, expresó el ex jugador Adalid Puerto. Así desfilaron hombres y mujeres de todas las edades junto al féretro del hombre de 41 años que dedicó su vida a Dios desde sus 12 años de edad.
En el culto
A eso de las tres de la tarde, antes de salir a Jardines del Recuerdo, donde permanecerán sus restos, en la iglesia que fundó hubo palabras emotivas de pastores que compartieron con él luchas y experiencias en el Evangelio y también llamados de atención a las autoridades nacionales.
Mientras por los rostros de los asistentes corrían las lágrimas, el presidente de la Asociación de Pastores de esta ciudad, Raúl Paz, leyó un pronunciamiento en el que destaca la petición a las autoridades de Seguridad para que le den seguimiento al vil asesinato cometido la tarde del lunes, cuando sujetos armados le quitaron la vida a Marroquín frente a su casa en la colonia Aurora.
“Pedimos a las autoridades que le den seguimiento. Perdonamos a los ejecutores de este asesinato y los llamamos a la reflexión. Es tiempo de volvernos a Dios”, dijo Paz.
El pastor del Ministerio Internacional La Cosecha, Misael Argeñal, emitió un mensaje de aliento a todos los que se congregan en la iglesia Ministerios de Jesús.
“La tierra pierde a un gran ciudadano y la Iglesia a un líder, pero el cielo gana un gran hombre para su gloria. Dios estará con ustedes siempre. Nos tienen a nosotros para apoyarlos en esta transición. Roberto seguirá viviendo en los corazones de los hombres en los que trazó vida con propósito. Trabajemos juntos por Honduras. Vamos a promover para el 4 de abril una caminata nacional para defender la vida. Roberto Marroquín es una semilla que ha caído y su muerte no quedará en vano. Es el tiempo de empezar algo nuevo”, dijo Argeñal.
El pastor Leonardo Martínez expresó que estaba impresionado por lo sucedido y dijo que si Dios lo permitió es porque hay un propósito.
“En medio del dolor hay gloria. Cuando su alma salía ya estaba en la presencia de Dios. Pero es duro que un hombre como él ya no esté con nosotros físicamente”, dijo.
El pastor German Dávila, amigo de Marroquín, incitó a los cristianos a luchar y no quedarse pasivos ante lo sucedido.
“Nos han violentado a un príncipe. Nuestra actitud no puede ser pasiva. Ni uno más. Este país que amamos tanto está presionado por la violencia. Ni un príncipe más nos quitará la violencia. Como Iglesia hay que unirse. Nuestros hijos heredarán una Honduras mejor que ésta”, expresó.
El pastor del Ministerio Shalom, Marcos Argeñal, consideró que la muerte del pastor Marroquín traerá unidad a los cristianos y llamó a “escudriñar nuestros caminos y volvernos a Dios”.
La despedida
El momento más difícil llegó a las cuatro de la tarde, cuando el cuerpo de Marroquín salió cargado de la iglesia que amó y a la que se dedicó por completo.
En caravana fue trasladado a Jardines del Recuerdo. Allí, centenares lloraban y guardaron silencio varios minutos; mientras su esposa Giovanna Aracely Reyes lloraba y consolaba a sus dos hijas, Ángela y Ruth, la congregación entonaba alabanzas.
Una valla humana compuesta por pastores y cristianos en general lo recibieron con aplausos que se extendieron varios minutos en honor a su labor como pastor.
Antes de trasladar el cuerpo a la sepultura, el pastor Melvin Fernández, quien fue el principal consejero de Marroquín, emitió un mensaje lamentando la triste partida de uno de sus pupilos.
“Siempre me repetía que pese a todo seguía confiando en la nación. Nunca se cansaba de decirle a Dios ‘te amo y te glorifico’. Creo que Honduras está enferma de pecado. No era esto lo que Dios quería para Roberto. Siempre iba en contra de la maldad, del pecado. Fue humilde y sencillo; todos lo deberíamos imitar. Su muerte traerá avivamiento. La sangre de un justo reclama paz. Gracias, Dios, porque nos permitiste caminar junto a él. Sé que tienes gozo; te devolvemos a uno de tus hijos. Quiero rogarte que les des consuelo a su esposa e hijas. Estamos heridos. Permítenos amarnos más”, expresó Fernández, mientras continuaba leyendo el Salmo 23 junto a todos los que asistieron a decirle hasta pronto al también abogado.
Mientras su cuerpo descendía, todos empezaron a cantar una alabanza que el mismo Marroquín había compuesto, pues era un enamorado de Dios y lo confesaba a diario cantando.
“Me has impactado y me has conquistado. Señor, quiero declararte mi amor...”.
“Es muy difícil creer que se trató de un simple asalto”
El presidente de la Asociación de Pastores de San Pedro Sula, Raúl Paz, expresó que no se puede imaginar qué pudo haber motivado la muerte de un hombre que dedicó su vida a predicar a Cristo.
“El clamor del país es grande; nadie siente que está seguro en ninguna parte, en los templos, en la casa ni en ningún lado. Nos es difícil aceptar que porque un hombre anda paseando a una mascota alguien llegue, se la quiera robar y lo mate. Se nos hace bien difícil creer eso. Esto es producto de la violencia. La falta de valores está tocando todos los estratos. Para nosotros como iglesia es un impacto fuerte, pero seguiremos predicando el evangelio.
Hoy se va Roberto a la presencia del Señor, pero el liderazgo de la Iglesia es grande y nos seguimos levantando. Creemos que esto es una semilla que vamos a llevar a la tierra y se levantará y dará muchos frutos. Es difícil pensar que puede haber personas que hagan estas cosas”, señaló.
“Esto es un ataque a la iglesia; los pastores lloran lo sucedido”
El pastor Roy Santos expresó que la muerte de Roberto Marroquín es un ataque a la Iglesia.
“Hay tantas hipótesis, pero creemos que esto es un ataque a la Iglesia. Un hombre de Dios que estaba dando tanta influencia y motivaba a los medios de comunicación, al deporte, era un hombre influyente.
La Iglesia tiene un lamento muy profundo. Pastores de todo el país están llorando por lo que ha sucedido. Creo que la maldad ha llegado a los límites extremos. Nos damos cuenta de que el cambio que necesita Honduras no es de papeles, de decretos. Creemos que no es causa de un simple asalto de la delincuencia común, sino también que el enemigo está molesto por algo. San Pedro Sula se ha convertido en una ciudad importante; la vemos no sólo como una ciudad industrial, sino de negocios, pero está tomada por el mal. El pastor Roberto nos deja un mensaje: que si una semilla cae en tierra traerá muchos frutos. El fruto será mucho”, dijo.
“Deben ser más contundentes. Esto no puede quedar impune”
El pastor Misael Argeñal, que dirige el ministerio La Cosecha, dijo que la violencia ha sobrepasado el límite.
“Cuando la situación llega a este extremo ya no se sabe qué hacer. La sociedad se está yendo al precipicio y nos debe llamar a la reflexión para tomar acciones radicales en Honduras con este tipo de personas. Cuando un hombre de Dios es tocado de la manera como el pastor Marroquín fue alcanzado, ya estamos yendo a extremos que son una señal inequívoca de advertencia de que estamos sobrepasando límites que pueden traerle un desastre a la sociedad hondureña.
El Gobierno tiene que ser contundente. Así como los delincuentes no se tocan la conciencia para matar y destruir, se debe poner todo el peso de la ley.
Queremos pedirle al Gobierno que ponga sus oficios para que esto no quede impune y pueda haber un escarmiento en Honduras para que el país pueda ir por mejores caminos. Nos vamos a reunir todos los pastores y tomaremos decisiones”.
“Nos sentimos con temor, aunque confiamos en Dios”
Que trabajen y den respuestas ante la ola de violencia, pidió el pastor Omar Evo Morales a las autoridades de seguridad y al Gobierno en general.
“Qué trabajen. Para eso están allí, para esto están ocupando un puesto. Que cumplan su función las autoridades de Seguridad y los jueces; si todos cumplieran su función, se evitarían estos casos”.
Expresó que no sólo el círculo de los cristianos está conmovido por esta tragedia desde el punto de vista humano.
“Se pierde un padre, esposo, líder de la iglesia evangélica. A veces uno no sabe qué decir en estas circunstancias. Quisiéramos que no hubiera sucedido”.
Dijo que todos los ciudadanos se sienten amenazados. “Hay un sentimiento de pavor, de pánico, porque este caso que le sucedió al pastor refleja la inseguridad existente. Frente a su casa lo acribillan. Sentimos temor, aunque confiamos en Dios”.
“La Iglesia y el país perdieron un baluarte”
Oswaldo Canales, ex presidente de la Confraternidad Evangélica de Honduras, expresó su pesar por la muerte del pastor sampedrano Roberto Marroquín.
“La Iglesia Evangélica y el país perdieron un baluarte. Roberto era un hombre de bien, amable, respetado y apoyaba a los equipos de fútbol, a los que entregaba siempre esa palabra de ánimo. Fue honesto y trató de hacer lo bueno. Dejó su profesión de abogado para dedicarse a predicar y siempre se enfocaba en la juventud. Podrán matar el cuerpo, pero no el alma, porque ésta va a Dios”.
Canales dijo que los pastores seguirán predicando el Evangelio pese a las amenazas, pues los resultados son familias restauradas.
“Siempre los pastores nos hemos visto sometidos a amenazas; hemos estado en la mira de aquellos que no están acordes a nuestro pensamiento”.
El líder cristiano pidió a las autoridades más seguridad no sólo para ellos, sino para todos los hondureños.
“Eso no tiene ninguna explicación ni justificación”
El cardenal de la Iglesia Católica, Óscar Rodríguez, lamentó el asesinato del pastor evangélico Carlos Roberto Marroquín y señaló que se ha perdido el valor de la vida.
“Para apropiarse de unos animalitos quitan la vida a un ser humano; eso no tiene ninguna explicación ni justificación”.
Rodríguez señaló que lo que se está viviendo es producto de la pérdida de valores y de la educación en el hogar.
“La palabra de Dios nos dice claramente que quien le quita la vida a otra persona tiene que dar cuenta de esa sangre ante el creador y cuando se pierde el temor de Dios y se aísla la vida de la ética, vamos cayendo en este tipo de problemas que esperamos poco a poco se puedan erradicar. La Palabra de Dios dice constantemente y el llamado del Señor Jesús es siempre a erradicar la violencia. La violencia jamás va a traer algo bueno”, expresó el líder religioso sobre todos los hechos violentos que ocurren a diario en el país.