No hay dinero en caja. Así se resume en concreto la situación financiera de la alcaldía sampedrana y que ha generado que adeudan a contratistas y a empleados, no son deudas de las magnitudes de antes.
“Yo considero que lo que se debe anda alrededor de unos 80 millones de lempiras, que cuando a esta administración vino se debían 700 millones de lempiras”, señaló Perdomo.
El superintendente financiero dijo que mensualmente se pagan 32 millones de lempiras a la banca por la readeacuación de la deuda de 1,080 millones y un préstamo de 400 millones de lempiras, por lo que no quedan ingresos para invertir en obras porque suman anualmente más de 300 millones de lempiras.
“Lo seguimos pagando y esta carga va a continuar por varios años. Entre intereses son 15 millones de lempiras y a capital 17 millones de lempiras sumando 32 millones de lempiras al mes que se están pagando de ingresos normales”.
Readecuación de la deuda
El regidor Wilfredo Flores señala que el alcalde está “tomando de su propio chocolate” al no haber tomado las medidas que se recomendaron al aprobarse la readecuación de la deuda.
“Aquí lo que hay que hacer es zapatero a tu zapato, él es médico y debe estar en los hospitales”, opinó.
El regidor señaló que por la mala administración se está dependiendo de las transferencias del Gobierno cuando la alcaldía sampedrana es autofinanciable.
“Por qué no se puede autofinanciar, porque no hay control del gasto y no hacen aplicación de lo que establece la Ley de Municipalidades que no se puede gastar más allá del 50% de los ingresos corrientes. Cómo es posible que se destinen de los ingresos corrientes más del 78%; de cada lempira que genera el pueblo sampedrano, 78 centavos se van entre gasto por salarios, servicio y pago de la deuda, intereses, el gasto financiero es enorme”, dijo Flores.
Haber readecuado la deuda con la banca fue la decisión más fácil y no conveniente, dice Flores. “Se tuvo que buscar una readecuación distinta con intereses a la tasa de 8 o 10%, tasas de desarrollo que permitieran corregir y ordenar la casa”, apuntó.
El regidor Diógenes Aguilar dijo que lo que ocurre es por no haber reducido el personal, que era parte de las medidas de austeridad, y la no modernización de los peajes.
“Hemos puesto en evidencia al alcalde Juan Carlos Zúniga por no haber tomado las decisiones correctas”, señaló.
Aguilar dijo que siempre se ha ocultado la información financiera. “El tesorero municipal siempre ha dado unos informes que no se consideran apegados a la realidad, en unos momentos dice que estamos en déficit y otros con solvencia. El año 2012 lo cerramos con un déficit de 35 millones y no se pudo haber superado ya, y el último informe dio a conocer que estábamos positivos. No es lógico”, señaló el regidor.