7 consejos para fomentar el desapego a teléfonos y redes sociales
El celular y la computadora son necesarios en la vida de cualquier persona, pero la adicción puede repercutir negativamente en los jóvenes.
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Niños disfrazados de superhéroes.
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El celular fue necesario y la computadora también, pero en la pandemia. Ahora, su uso desmedido no solo ha generado una especie de adicción en los jóvenes en formación, sino que impacta en su rendimiento académico.
A fin de ayudar a los padres a “despegar” a sus hijos de los aparatos, que los conlleva a un consumo ilimitado a redes sociales e Internet, incluso de los videojuegos, la experimentada docente y directora del Liceo Bilingüe Centroamericano y directiva de la Asociación Noroccidental de Escuelas Bilingües Privadas (ANEBP), Seskia Caraccioli, comparte consejos y recomendaciones para que los padres los pongan en práctica con sus hijos.
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1. ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES
Las escuelas están impulsando que los jóvenes practiquen actividades extracurriculares, ya sea en el arte, la música o los deportes. Además de crear disciplina, les podrá generar un beneficio a futuro, para obtener una beca, incluso en el extranjero. Es un momento de recreación, de diversión y de salud mental.
2. SANA CONVIVENCIA CON LA TECNOLOGÍA
Toca convivir con la tecnología pues está aquí y no se puede ni quitar, ni parar. Y como ya vino, y vino para quedarse, va a ir creciendo, presentando mejores mecanismos de funcionamiento y cada vez será más avanzada. Es por eso que nadie se puede quedar atrás. Los niños tienen que aprender a crecer en ese espacio de tecnología, pero con límites y regulaciones.
3. BUSCAR AYUDA CUANDO NO SE SABE QUÉ HACER
Ante la oleada de casos por el uso y abuso de cigarrillos electrónicos, cambios en su sexualidad, consumo de alcohol y drogas, intentos suicidas, cuadros de depresión y ansiedad y otros flagelos que afectan a muchos jóvenes,se recomienda a los padres tener la capacidad y madurez para buscar ayuda cuando no haya qué hacer. Y tomar decisiones de forma oportuna, no actuar cuando ya sea demasiado tarde.
Los hijos no deben ser “conejillos de indias”, ni obligarlos a crecer o actuar de la forma en que los papás fueron criados. Es mejor buscar ayuda profesional.
4. CREAR UNA DUPLA CON EL MAESTRO
Todo lo relativo a los hijos debe ser prioridad. Esto también aplica para la salud emocional. Asistir a las Escuelas para Padres es indispensable, ya que ahí se imparten talleres para conocer mejor a los hijos y cómo actuar cuando no todo va bien. Las escuelas se apoyan de expertos en diferentes temáticas para que el conocimiento que se imparte sea más enriquecedor.
5. REFORZAR LA SALUD EMOCIONAL Y LA AUTOESTIMA
La salud emocional de un joven es vital para todo lo demás, por ejemplo, tener un mejor rendimiento en los estudios, establecer relaciones personales sólidas y saludables con otras personas. Fomenta la responsabilidad y los ayuda a formar parte de una sociedad, de una comunidad, propiciar ambientes agradables y les crea esa estabilidad. Eso hace a los niños más seguros y con confianza en sí mismos.
6. FOMENTAR LAS ACTIVIDADES FAMILIARES AL AIRE LIBRE
Realizar actividades recreativas, equivalen a un tipo de terapia, que puede crear en niños y jóvenes, el desapego que hay con la tecnología. Los espacios de convivencia familiar, sea en casa o fuera de ella, ayudan a estrechar los lazos afectivos y de confianza.
7. ACTUAR CON EMPATÍA E INTELIGENCIA EMOCIONAL
Los niños son el reflejo de sus padres, por ello, saber manejar los conflictos, ayuda más que explotar cuando se salen de control.