20/05/2024
04:40 PM

El deterioro del Curla

    El paso de los años sin haber dado oportuno mantenimiento a las instalaciones y patrimonio agropecuario del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (Curla), en La Ceiba, pasa factura, con tendencia a su incremento.

    Y no solo ha habido abandono y negligencia por parte de los distintos directores que han tenido a su cargo su conducción. Igualmente, ha ocurrido sustracción de ganado, usurpación de terrenos por parte de particulares, nombramientos de personal supernumerario, entre las problemáticas más acuciantes que han afectado su fortalecimiento académico y administrativo por igual.

    Por su parte, las autoridades centrales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) han priorizado la asignación de fondos a la Ciudad Universitaria en la capital, lo que hasta cierto punto es comprensible en razón de contar con la mayor cantidad de población estudiantil y docente, pero relegando a un segundo plano el desarrollo equilibrado y permanente de los diferentes centros regionales ubicados en distintos departamentos de las zonas norte, sur, centro, oriente y occidente.

    En su reciente visita realizada al Curla, el actual rector Odir Fernández pudo constatar el colapso de los techos en varios edificios, poniendo en riesgo la integridad física del alumnado, profesorado y personal de limpieza. Solamente en su reparación se estima se requiere de unos L1,200 millones, “y esos recursos no los tenemos”, declaró.

    Igualmente pudo verificar “in situ” laboratorios carentes de equipos y ganado enfermo, entre otras problemáticas que inciden directamente en la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje.

    En tanto el Gobierno de la república no le otorgue a la “alma mater” “una asignación privativa anual no menor del seis por ciento del presupuesto de ingresos netos de la república, excluidos los préstamos y donaciones”, tal como lo consigna el artículo 161 de nuestra Constitución política, resultaran insuficientes las inversiones que emprenda nuestra máxima casa de estudios.

    El no pago del 6% durante años se ha ido acumulando y el Estado está en la obligación de honrar tal deuda progresivamente hasta cancelarla.

    El Curla, formador de profesionales en ciencias agropecuarias, no puede continuar en acelerado proceso de decadencia y deterioro físico, merece el respaldo de las fuerzas vivas de La Ceiba, en tanto el Gobierno central asigna a la Unah el 6% que le corresponde y el pago gradual de la deuda millonaria que se ha arrastrado durante años.