Turismo, un tema urgente de abordar

Uno de los grandes retos, para este y el próximo Gobierno, es rescatar el turismo, un rubro también arrastrado por la crisis generada a raíz del largo confinamiento al que nos obligó la pandemia del covid-19.

Los últimos números se acaban de conocer: 1,300 millones de dólares en pérdidas, unos 30,000 millones de lempiras, y más de 100,000 empleos destruidos, incluyendo los daños que sumaron pequeñas y medianas empresas por el paso de los huracanes en noviembre pasado.

La recuperación del turismo puede tardar de tres a cuatro años para alcanzar los niveles de 2019, y eso si finalmente llegan las vacunas contra el coronavirus antes de que termine el primer trimestre de 2021.

Hace un año, el turismo reportaba ingresos de unos 620 millones de dólares, de acuerdo con la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh), y ha representado el 6.5% del producto interno bruto (PIB), unos 40,000 millones de lempiras, 1,652 millones de dólares.

La Semana Santa de 2020, el turismo hondureño perdió 300 millones de dólares —7,000 millones de lempiras— y se esperan igual de severas las pérdidas en la semana mayor de este año, que se conmemora del domingo 28 de marzo al sábado 3 de abril.

Para Honduras y Latinoamérica, la industria del turismo ha sido un importante motor de desarrollo. Es generador de empleo que viene a contribuir a la mejora de muchísimas familias y a la erradicación de la pobreza. Es una gran fuente de divisas porque abarca a diferentes sectores como la industria hotelera, las líneas aéreas, empresas de transporte, los restaurantes, alojamientos, entre otros servicios que atienden al visitante.

De ahí que la reactivación del turismo es un tema urgente de abordar tanto por el Gobierno como por los empresarios de este amplio sector que deben trabajar en planes futuros que incluyan nuevas inversiones, eventos atractivos, además del apoyo financiero e incentivos. Deben trabajar para devolver la confianza del consumidor y con ello la demanda de viajes. Promover la visita de turistas que vendrán una vez que se abran las fronteras.

Claro que eso no pasará si antes no se impulsa el proceso de vacunación para eliminar las restricciones de movilidad ahora vigentes, y levantar el confinamiento que está por cumplir un año, los 12 peores meses para la economía global.