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¿Por qué fracasan los Gobiernos?

  • 24 febrero 2023 /

Aunque conozco que la sociedad en que vivimos es compleja, y a pesar de no ignorar que las generalizaciones teóricas impiden captar adecuadamente la realidad socioeconómica e institucional de un país, me atrevo a formular una aventurada tesis, mediante la cual propongo que nuestros Gobiernos fracasan básicamente por cuatro razones: 1) No saber escuchar ni ver los problemas de la gente; 2) Despilfarrar los escasos recursos a manos llenas; 3) Gobernar priorizando sus intereses políticos y no los de la nación, y 4) Destruir la institucionalidad y cerrar las vías para lograr un mejor futuro.

La primera razón del fracaso se vincula al síndrome de los tres monos, los cuales tradicionalmente se tapan oídos, ojos y boca, pero en nuestro caso da la impresión de que los Gobiernos no oyen y no ven, pero siempre están dispuestos a hablar de muchas tonterías. Los Gobiernos en nuestro continente son magníficos ejemplos de este síndrome, pero vale la pena destacar la conducta de los gobernantes de Argentina, Nicaragua y El Salvador.

La segunda causa de fracaso parece asociado al síndrome de la “crometofilia”, opuesta a la denominada “crometofobia”. Como esta última consiste en un miedo extremo a gastar dinero, la primera se puede definir como la pasión extrema por gastar dinero, pero desgraciadamente en un montón de cosas inútiles, que únicamente sirven al sujeto que desperdicia los recursos.

El tercer factor del fracaso posiblemente se vincula con el síndrome del “Leviatán”, porque el Gobierno muestra una conducta “temible que no tiene piedad, escrúpulos ni compasión”, ya que solamente le importan sus propios intereses políticos e ideológicos. Para el Gobierno afectado por este mal, lo que más interesa es mantenerse en el poder a cualquier costo. El último motivo del fracaso se puede ligar al síndrome de la Reina Roja, que de acuerdo con el pensamiento de los autores del libro “El pasillo estrecho”, Daron Acemoglu y James A. Robinson, debería traducirse en una competencia equilibrada entre Gobierno y sociedad civil, pero que en nuestro caso se desvirtúa, ya que supone un claro predominio del Estado, que fácilmente puede conducir a una dictadura. Naturalmente puede haber otros factores y causas que provocan el fracaso de los Gobiernos, pero en la coyuntura actual en que estamos viviendo las razones indicadas son las primordiales.