14/04/2024
10:09 PM

Bienvenido a Holanda

Jibsam Melgares

Con más frecuencia de la que quisiéramos, nos enfrentamos a circunstancias adversas que, desafortunadamente, son lo opuesto de lo que habíamos esperado para esas situaciones.

Ante tales experiencias desfavorables, surge un interrogante crucial: ¿de qué manera estos eventos pueden aportar algún significado positivo a nuestras vidas?

En palabras de Michael Beates: “Ser agradecido es valorar los beneficios recibidos, sentir gratitud. Pero ¿cómo puede alguien ser agradecido cuando los sueños se esfuman? ¿o cuando somos golpeados por la enfermedad, la discapacidad, la traición de los amigos más cercanos o cualquier otra pérdida irrecuperable?”.

La autora Emily Kingsley aborda este asunto en su reconocido escrito “Bienvenido a Holanda”. En este conmovedor relato, Kingsley comparte su experiencia de criar a un niño con discapacidad: “Cuando vas a tener un bebé, es como planear un fabuloso viaje de vacaciones a Italia... El Coliseo.

El David de Miguel Ángel. Las góndolas en Venecia. Quizás aprendas algunas frases útiles en italiano. Es todo muy emocionante. Después de meses de ansiosa anticipación, el día finalmente ha llegado. Haces las maletas y te vas. Varias horas después, el avión aterriza. La azafata entra y dice: ‘Bienvenido a Holanda’. ‘¿Holanda?’, dices...

‘Pero se supone que debo estar en Italia. Toda mi vida he soñado con ir ahí’. Sin embargo, ha habido un cambio en el plan de vuelo. Has aterrizado en Holanda y allí debes quedarte. Lo importante es que no has llegado a un lugar horrible... es simplemente un lugar diferente”.

El escrito sigue, pero lo que deseamos destacar de esta metáfora es la necesidad de adaptación y aceptación frente a las circunstancias inesperadas. La analogía de Kingsley nos invita a considerar que aferrarnos al dolor de no llegar a Italia puede impedir que apreciemos las experiencias especiales y encantadoras que ofrece Holanda.

La pérdida del sueño original se reconoce como significativa, claro está, pero el mensaje central es la importancia de encontrar la belleza en la realidad presente y no quedar estancado en el lamento de lo que pudo haber sido, pero ya no podrá ser.