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La región que menos crece

El nuevo pronóstico económico del Fondo Monetario Internacional (FMI) dado a conocer hace pocos días trae malas noticias para América Latina: la región tendrá el crecimiento económico más bajo del mundo este año; o sea, será el campeón mundial del estancamiento económico.

Según las previsiones del FMI, las economías de América Latina crecerán un promedio de 0.6% en 2019. Esto debería activar las alarmas en la región, ya que sucede en el marco de una economía mundial en crecimiento.

El FMI pronostica que la economía mundial crecerá un 3.2% este año, incluida una tasa de crecimiento del 6.2% en Asia y del 3.4% en el África subsahariana.

La mayoría de los países más grandes de América Latina crecerá menos de lo anticipado. La tasa de crecimiento de México se ha revisado a la baja a 0.9% este año. La economía de Brasil crecerá solamente 0.8% y la de Argentina se reducirá en un 1.3%. La economía de Venezuela caerá un 35%. Solamente Chile, Colombia y Perú crecerán a tasas saludables de 3.2%, 3.4% y 3.7%, respectivamente, este año.

¿Por qué está estancada América Latina? Hay muchos motivos, pero estos son algunos de los más importantes: falta de continuidad en las políticas económicas, lo cual ahuyenta a los inversionistas. En muchos países, cada nuevo Presidente quiere reinventar la rueda y deshace todo lo que hizo el anterior.

En México, por ejemplo, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha prometido llevar a cabo una “cuarta transformación” de la historia del país. AMLO suspendió contratos para la enorme renovación del aeropuerto de la Ciudad de México y está dando marcha atrás a reformas para mejorar la calidad de la educación pública.

Esto ha creado “una fuerte incertidumbre en torno a las políticas económicas de México”, según el FMI. Uno puede estar de acuerdo o no con eso, pero el hecho es que la “cuarta transformación” de AMLO está ahuyentando las inversiones. El Presidente no parece entender que sin inversión no habrá crecimiento, y sin crecimiento no habrá reducción de la pobreza. Excesivo gasto público, baja productividad y una pésima distribución de la riqueza.

Nuevas cifras que circulan en las instituciones financieras internacionales muestran que Argentina tiene solo nueve millones de trabajadores en el sector privado y autónomo, que en conjunto mantienen a 15.3 millones de personas a cargo del Estado.

Los países latinoamericanos ocupan los últimos lugares en la prueba internacional Pisa de estudiantes de 15 años y registran muy pocas patentes internacionales de nuevos inventos. Mientras que Corea del Sur registró 17,000 patentes el año pasado, todos los países de América Latina y el Caribe juntos registraron solamente 537.

Mi conclusión es que los países de la región no pueden seguir culpando a factores externos por su estancamiento económico, ya que la economía mundial crece. Es hora de reconocer que tenemos un problema y comenzar a abordarlo, creando un clima que atraiga las inversiones y promueva la innovación.