Alemania, horrorizada, intentaba ayer comprender las razones que llevaron a un joven de 17 años a sembrar la muerte en un colegio cercano a Stuttgart, cometiendo una masacre que él mismo anunció unas horas antes en internet.
'Tengo armas aquí, mañana por la mañana iré a mi antigua escuela y se va a armar una buena. Permanezcan atentos, oirán hablar de mí mañana. Recuerden bien el lugar: Winnenden'.
Ésas fueron las palabras de Tim Kretschmer, transmitidas en un foro de debate menos de siete horas antes de presentarse en el colegio Albertville de Winnenden, una ciudad tranquila a 20 km de Stuttgart.
Heribert Rech, ministro del Interior del estado federado de Baden-Wurtemberg donde se produjo la masacre, reveló el contenido de este mensaje ayer en una conferencia de prensa.
'Estoy harto, ya no soporto más esta vida sin sentido, es siempre lo mismo. Todos se ríen de mí y nadie reconoce mi potencial', explicaba el asesino a un joven internauta bávaro, Bernd.
Vestido de negro, Tim Kretschmer irrumpió el miércoles de mañana en su antiguo colegio, matando a nueve estudiantes y a tres docentes con una pistola Beretta que recargaba sin parar.
Durante su fuga mató a otras tres personas, antes de suicidarse luego de un tiroteo con la policía.
Un video aficionado difundido ayer por internet mostraba aparentemente los últimos instantes del asesino.
Tim Kretschmer estaba armado con una pistola Beretta que pertenecía a su padre. Aparentemente había descubierto el código de ocho cifras del armario blindado donde éste guardaba sus 15 armas, todas compradas legalmente.
Fuertemente armado
El adolescente disparó más de cien veces 'y aún le quedaban 130 balas cuando se quitó la vida', precisó Erwin Heger, el jefe de la policía local.
El joven provenía de una familia acomodada. Su padre dirige una empresa de unos 150 empleados, afirman los medios de comunicación. Sus padres y su hermana fueron llevados a un lugar secreto, según los canales de televisión.
El año pasado el adolescente, considerado por quienes lo conocían como un muchacho 'reservado y simpático', fue hospitalizado varias veces en una clínica psiquiátrica por depresión, reveló el fiscal de Stuttgart, Siegfried Mahler.
'Tenía que seguir yendo a consulta, pero aparentemente no lo hizo', añadió.
El adolescente, 'que pasaba mucho tiempo frente a su ordenador', tenía una hermana menor 'con la que se entendía bien', aseguró el ministro Rech. 'No tenía muchos amigos, pero cultivaba algunas amistades. Y había una joven en particular que le interesaba', añadió.
Era 'un alumno que nunca había llamado la atención', subrayó Astrid Hahn, la directora del establecimiento donde estuvo matriculado hasta 2008.
Los investigadores se apoderaron de su computadora. 'Hemos examinado su computadora y encontramos juegos de vídeo típicos de este tipo de loco, incluido el juego Counter-strike', indicó Ralf Michelfelder, un responsable de la policía local.
Lo que sigue
La prevención psicológica y el control de las armas de fuego o de los videojuegos pueden impedir que se repitan masacres, recomiendan expertos y políticos tras las tragedias de Alabama, con un saldo de 11 muertos, y la del miércoles en Alemania, que se cobró 16 vidas.
El psicólogo Jens Hoffmann, director del instituto de Psicología y Seguridad, cerca de Francfort, considera que la familia del joven Tim Kretschmer, de 17 años, que mató a 15 personas el miércoles en el sudoeste de Alemania, antes de suicidarse, habría tenido necesariamente que darse cuenta de que estaba preparando algo.
'Todos esos actos, sin excepción, son precedidos por señales precursoras claramente identificables', declaró Hoffmann, quien ha analizado más de 30 matanzas, sobre todo en Finlandia, Alemania y Estados Unidos.
Estos dos últimos países son los más afectados por masacres en los colegios.
'Podemos constatar que estos desequilibrados tratan de conseguir armas y uniformes, y que algunas veces hablan de sus intenciones con amigos u otras personas', explicó el psicólogo en la emisora DeutschlandRadio.
El joven Tim había hablado, efectivamente, acerca de sus intenciones en un diálogo por internet con un desconocido. Y el día de la masacre vistió un traje de combate negro.
La escuela, los padres y los psicólogos deben 'reaccionar rápidamente a las señales de alerta', estima por su parte la finlandesa Mirjam Kalland, de la ong de protección de la infancia Liga Mannerheim. AFP
- En 2008, las autoridades federales ordenaron retirar 43 juegos 'killer', según el diario Tagespiegel en su edición de ayer.
- Varios expertos han insistido además en la necesidad de restringir el acceso de los menores a los videojuegos particularmente violentos.