06/07/2022
06:46 PM

Más noticias

Parlacen urge una reforma migratoria a Biden

Centroamérica busca aliarse con México para presionar a EEUU con la aprobación de la reforma migratoria prometida por Biden en campaña.

San Salvador.

Centroamérica planea unir fuerzas con México para empujar a que Estados Unidos avance en la aprobación de la reforma migratoria que prometió Joe Biden al llegar a la Casa Blanca.

El presidente del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Guillermo Daniel Ortega Reyes, adelantó que están buscando una reunión con legisladores mexicanos para hacer un frente común en este sentido, luego de un año con récords de detenciones de migrantes en la frontera sur estadounidense.

“Queremos ir a hablar con los legisladores mexicanos para hacer un frente centroamericano-mexicano para volverle a decir al presidente de Estados Unidos y a sus autoridades que por favor vayamos a la reforma”, dijo Ortega en entrevista con Grupo REFORMA.

“Si esa reforma migratoria integral la hacen los norteamericanos, tanto en la Cámara baja como en el Senado, creemos que el tema migrante hasta cierto punto en la ida y vuelta se va a detener”.

En febrero, Biden presentó al Congreso de su país su proyecto de reforma migratoria que proponía otorgar un camino a la ciudadanía para unos 11 millones de personas que viven como indocumentados en su nación.

El mandatario impulsó su candidatura a la presidencia con esta promesa que, además, incluye dar residencia permanente a jornaleros agrícolas y dreamers antes de la posibilidad de hacerse ciudadanos.

Sin embargo, a casi un año de su llegada al poder, la reforma ni siquiera ha sido considerada. “No sé por qué Estados Unidos no quiere hacer esta reforma, la toman para campañas políticas que más para campañas humanitarias”, cuestionó el presidente del Parlacen.

“Hay 13 millones de ciudadanos allá en la oscuridad, que tienen años de vivir ahí, años de años y es lo que les han prometido: la reforma migrante”.

‘No somos un triángulo’, Ortega Reyes, diputado del Parlacen por Nicaragua y quien fue electo al frente del órgano en octubre pasado, reconoce que cuando Biden ganó la presidencia ante Donald Trump “hasta bailábamos en los pasillos de Centroamérica”.

Lo mismo sucedió, explica, cuando después de una ola de detenciones en la frontera con México, Biden encargó a la Vicepresidenta Kamala Harris atender las causas de origen de la migración en Centroamérica.

También cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en el presupuesto cuatro mil millones de dólares para impulsar el desarrollo en la región. Eso, sin embargo, se ha quedado en promesas vacías, en “política ciega”, y resultado de ello, aseveró Ortega, son las tragedias como la que se registró en Chiapas a inicios de diciembre, cuando un camión en el que viajaban ocultos decenas de personas volcó y murieron 55 migrantes.

“Hasta el día de hoy, todo lo que se platicó, todo lo que se iba a hacer, está metido ahí en un paquete que todavía no hay una producción, no hay una luz”, denunció sobre las pláticas con Harris y las promesas económicas.

“Y lo que estamos mirando son estos accidentes. Lo que estamos mirando es que la gente sigue viajando, que la gente sigue teniendo problemas de trata, narcotráfico”. En este sentido, el diputado pide trabajar con México y Estados Unidos en legislaciones más humanas hacia las personas que se ven forzadas a dejar sus lugares de origen.

Vea: La elección de Xiomara Castro y los 10 hechos más relevantes en Centroamérica

“Como están ahorita les leyes en Estados Unidos, lo miramos nosotros como un capitalismo salvaje, porque no hay un derecho para el migrante”, consideró Ortega.

El presidente del Parlacen exige, además, que no se les vea hacia abajo, ni como patio trasero. En lugar de ello, llama a la integración en el tema migratorio.

“Hay una política muy ciega, hay una política de desintegración, hay una política que para mí hasta a veces le puedo llamar como que no existimos”, zanjó. “Uno escucha en Guatemala, El Salvador y Honduras que somos un triángulo: No somos un triángulo, somos la Centroamérica, no somos triángulo de nadie”.