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Hoy comienza en Buenos Aires la cumbre del G-20

El jefe de la Casa Blanca cancela a última hora su anunciado encuentro con Vladimir Putin expectativa por los acuerdos que logren alcanzar sobre el cambio climático.

El presidente Mauricio Macri y su par francés Emmanuel Macron.
El presidente Mauricio Macri y su par francés Emmanuel Macron.

Buenos Aires.

El presidente Donald Trump avivó la tensión ayer al cancelar a último momento su encuentro con su par ruso Vladimir Putin, horas antes del comienzo oficial en Buenos Aires de la cumbre de líderes del G-20.

“Basándome en el hecho de que los barcos y los marineros no han sido devueltos a Ucrania desde Rusia, he decidido que sería mejor para todas las partes involucradas cancelar mi reunión previamente programada en Argentina con el presidente Vladimir Putin”, escribió Trump en Twitter.

Sin embargo -agregó- confía tener “una cumbre significativa” con el líder ruso “tan pronto esta situación se resuelva”.

“Este no es un buen año para el multilateralismo”, dijo una fuente del Gobierno alemán respecto a las conversaciones sobre un comunicado que los líderes deben emitir al final de su reunión del sábado. Las negociaciones son “muy, muy difíciles”, destacó el funcionario.

Se espera que las tensiones globales, impulsadas por el lanzamiento de una guerra comercial contra China por parte de Trump, dominen la reunión del G-20.

El escepticismo de Trump sobre el calentamiento global también ha generado dudas respecto a lo que dirá el comunicado sobre el tema.

Trump deberá medir fuerzas con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien pretende incluir en los primeros puntos de la agenda del G-20 el calentamiento global, antes de la conferencia climática COP24 del 2 de diciembre en Polonia.

La cumbre también debe lidiar con la presencia del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, señalado por Turquía por el asesinato del periodista Khashoggi en Estambul en octubre.

Trump-Xi Jiping

Los líderes de las 20 principales economías del planeta comenzaron a llegar ayer a Buenos Aires para asistir a la cumbre, marcada por la guerra comercial entre EEUU y China, las dos mayores economías del planeta.

Es por tanto la reunión entre el presidente Trump y su par chino, Xi Xinping, la que acapara todos los focos.

El estadounidense ya impone su agenda y anunció que un acuerdo comercial con Pekín estaba “cerca”. Pero inmediatamente enfrió toda esperanza de avances: “Creo que estamos muy cerca de hacer algo con China pero no sé si quiero hacerlo”, le dijo Trump a los periodistas de la Casa Blanca antes de iniciar su viaje.

Los mercados esperan que se pueda llegar a un acuerdo antes de fin de año, cuando los aranceles estadounidenses aumenten significativamente.

EEUU hará un gesto comercial significativo cuando en el marco de esta cumbre firme un nuevo tratado comercial con México y Canadá, que reemplaza al NAFTA o TLCAN, rechazado por Trump luego de 24 años de vigencia.

Y en las calles las protestas previstas para este viernes ya calientan los motores.

“El G-20 es donde se reúnen los poderosos del mundo para planear la profundización del capitalismo... No es casualidad que se excluye a los propios pobladores del uso del espacio público”, dijo Juliana Díaz, una argentina que participa de uno de los eventos críticos a un G20 que ha dejado bloqueada buena parte de la ciudad.