27/05/2024
12:01 AM

'Se necesita un plan de seguridad a diez años”

El especialista en defensa, seguridad y paz Rubén Darío Ramírez, actual director del Centro de Estudios y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor de Bogotá, declaró ayer que el Valle de Sula necesita urgentemente un plan de seguridad integral a diez años para combatir la violencia.

    El especialista en defensa, seguridad y paz Rubén Darío Ramírez, actual director del Centro de Estudios y Análisis en Convivencia y Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor de Bogotá, declaró ayer que el Valle de Sula necesita urgentemente un plan de seguridad integral a diez años para combatir la violencia.

    Ramírez llegó como consultor para poner en funcionamiento el Observatorio de la Violencia; pero la primera recomendación es que cambie de nombre y se llame Centro de Estudios y Análisis de Convivencia y Seguridad Ciudadana para la Región del Valle de Sula. Ramírez conversó con LA PRENSA ante la necesidad de 'Recuperar la paz'.

    ¿Hay diferencia entre seguridad y convivencia?

    Son dos términos que se diferencian hasta que la ciudad tenga un centro de estudios que permita analizar las conflictividades urbanas, las violencias y los delitos y saber cuándo es un crimen por problemas de convivencia o de seguridad. Entonces eso determinará qué tipo de política pública se tiene que determinar.

    ¿Qué se debe hacer para empezar?

    El Valle de Sula necesita un plan de seguridad integral a diez años porque el problema no es de policía sino que es corresponsabilidad con la ciudadanía porque si el ciudadano sigue siendo expulsado para dentro de sus viviendas, las calles están en manos de la criminalidad.

    ¿Por qué cambiar de nombre al Observatorio de la Violencia?

    Porque el centro permitirá no sólo tener datos, sino proponer políticas para que los mandatarios y las autoridades pertinentes tomen las medidas necesarias a fin de combatir la violencia y prevenirla. El centro de estudios de acuerdo con el análisis que realiza después de profundizar en cada una de las temáticas, hace una presentación de política pública para que se tomen las medidas de tipo legislativo, jurídico y eso determina que un centro de estudios sea más allá que una simple observación del problema, sino que parte de la solución.

    ¿Cuál es el delito de mayor incidencia?

    En América Latina y en CA tenemos un grave problema con el tráfico de armas que es el delito transnacional de mayor incidencia y por ello necesitamos un desarme general. La ciudadanía tiene el derecho de armarse para defenderse, pero también a no vivir armado. Se debe trabajar mucho con los jóvenes.

    ¿Qué recomendaciones hace en su informe para empezar con el centro?

    Toda alcaldía que desee prevenir o bajar los índices de violencia debería en primera instancia identificar los factores tanto en su contexto integral como el de sus causas de una manera científica que aborde las conflictividades urbanas y los tipos de violencia y delitos.

    Será inaugurado en junio

    Jacobo Regalado, director de Paz y Convivencia, explicó que está promoviendo el acercamiento entre las Alcaldías de San Pedro Sula y Santa Fe de Bogotá, Colombia, para transformar el Observatorio de la Violencia en un Centro de Estudios y Análisis de Convivencia y Seguridad Ciudadana para la Región del Valle de Sula.

    El proyecto será inaugurado en junio y funcionará en las instalaciones de la Policía en el barrio La Guardia.

    Actualmente el proyecto está en la etapa de evaluación de propuestas a fin de que el centro surja como una herramienta de prevención de violencia y delincuencia que contribuirá a mejorar la intervención policial y de otras entidades responsables de la seguridad ciudadana.

    'La Policía debe ganarse el respeto y no el miedo'

    A criterio del consultor colombiano, la Policía necesita tres elementos importantes: primero la profesionalización, tomando en cuenta que la actividad del policía es una profesión y no una alternativa de trabajo. Allí hay una diferencia clara entre un policía que se convierte en policía porque no encuentra otro empleo y el que lo tiene como una profesión o un proyecto de vida. El segundo es la integración de la Policía con la comunidad porque si no la hay, la comunidad lo verá como enemigo y no habrá reciprocidad. El tercero es que la Policía debe ganarse el respeto de la ciudadanía y no el miedo. 'Mientras la comunidad le tiene miedo a una autoridad, difícilmente puede desarrollar su actividad'. Recomienda que la capacitación es primordial a todo nivel.